Doctores españoles luchan por salvar a hondureña

abril 28, 2020

Fue identificada como Erika Mejía

Madrid, España

El diario El País informó sobre una hondureña, llamada Erika Mejía, que lucha por su vida después de contraer el coronavirus.



La migrante de 37 años vive en España desde hace dos años, trabajando para sostener a sus hijas que quedaron en su natal Omoa. Encontró trabajo como cuidadora de una señora mayor en Guadalajara, Castilla.

Sin embargo, la anciana murió y fue acogida por la hija de su antigua empleadora quien le ofreció trabajo en actividades domésticas. Mejía llevaba la vida de muchos inmigrantes hondureños en España, trabajando duro para ahorrar dinero y enviarlo a su familia en Omoa. Hasta que se infectó con la covid-19.

De acuerdo al diario, la hondureña «debe ser alguien importante». Mejía comenzó a quejarse con un dolor de oídos, luego se aquejó del estómago, mareos y fiebres.

Se le ingresó a un hospital de Guadalajara por insuficiencia respiratoria. El pasado 12 de abril escribió su último mensaje por WhatsApp a su sobrino: Dile a tu madre que creo que me van a meter a la UCI y me van a intubar”.

Los médicos determinaron que solo un Ecmo, un soporte artificial que sustituye la función que el pulmón no puede hacer, podría salvar la vida de la hondureña, pero ellos no contaban con este equipo en ese hospital por lo que solicitaron el traslado de Mejía a un centro hospitalario de Madrid, desbordado por la epidemia de coronavirus.

Pese al alto número de pacientes, ambos hospitales coordinaron un operativo a gran escala, que incluyó un helicóptero ambulancia, el traslado de dos médicos intensivistas y dos enfermeros perfusionistas, para el traslado de la hondureña a Madrid.

Mejía se convirtió en la primera paciente en ser conectada a un Ecmo fuera de un hospital.

Dos semanas han pasado desde aquel gigantesco operativo para salvar la vida de la inmigrante hondureña, que sigue ingresada en la unidad de cuidados intensivos en estado sigue siendo crítico.

Los médicos españoles continúan realizando enormes esfuerzos para salvarle la vida.