Disquisiciones imprácticas

julio 15, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hay situaciones en cualquier país del mundo que por darse en medio de emergencias apremiantes y peligrosas como esta pandemia, deben enfrentarse con un criterio práctico, especialmente tratándose de asuntos relacionados con soluciones fundamentales para atender a los contagiados, porque, como se ha reiterado hasta la saciedad, se trata de salvar vidas. Estamos viendo con bastante perplejidad como se está durmiendo el desaduanaje de los hospitales móviles por el engorro de los trámites que se están complicando más de lo debido, porque los mismos organismos de gobierno que deben efectuar esta operación de la manera más expedita, dada la urgencia que hay para poner a funcionar los hospitales, están exigiendo hasta el último detalle de los papeles, para proceder a liberar las estructuras de la aduana de Puerto Cortés.



Esto es lo más absurdo que podemos ver en medio de la emergencia, los hospitales ya deberían estar siendo instalados en los lugares elegidos donde funcionarán. Cualquier trámite se puede hacer de ahora en adelante sin necesidad de retener las estructuras, si existen anomalías en la elaboración de los documentos las mismas pueden ser dilucidadas en cualquier momento, sin necesidad de mantener embargada la maquinaria.

Las autoridades de Salud Pública no deben paralizarse por las críticas de los medios, entre las cuales hay una atroz ignorancia y falta de sentido común para enfocar estos asuntos.

Hemos afirmado, y lo sostenemos, que en nuestro país hay equipos de ingeniería con capacidad para armar estas estructuras y ponerlas a funcionar en pocos días, desconocer esto es una ignorancia brutal. Tenemos suficientes y muy buenos ingenieros que perfectamente, con solo leer los manuales y los planos de los hospitales, los pueden armar en pocos días para que puedan brindar atención a los hondureños afectados por el coronavirus. Las autoridades de Salud no deben paralizarse por los críticos, que en su mayoría son una caterva de ignorantes, especialistas en buscarle tres pies al gato a todo. Que las pólizas de embarque no coinciden con los documentos que recibieron en aduanas, eso es un asunto que se puede dilucidar en semanas, pero ese tiempo no debe penalizar a la población hondureña que necesita que esos hospitales estén funcionando.

Que los documentos no coinciden es un asunto de tramitología, que en ningún momento debe afectar a la población hondureña, empecinarse en tener resuelto hasta el último punto discordante que hay en los documentos es un absurdo, porque lo urgente en esta compra que ha sido tan azarosa por la incompetencia y falta de transparencia del anterior director de INVEST-H es poner a funcionar los hospitales. Las disquisiciones imprácticas que han empantanado el desaduanaje de los dos hospitales sólo pueden ocurrir en un país como el nuestro donde ahora hay muchos contralores y fiscalizadores populares opinando que mientras no se aclare que las cifras de un documento no coinciden con las de otro, nadie puede tocar los tales hospitales.

Solo eso nos faltaba, porque los errores o alteraciones en los documentos a veces tardan tiempo en corregirse o demostrar que han sido alterados con segunda intención. Puede que sea lo primero o lo segundo, en todo caso, somos del criterio que mientras esta situación se esclarece, debe haber una autoridad que actúe con coherencia, con sentido común y en forma práctica, que, sin saltarse las trancas de la ley, autorice que las estructuras sean desaduanadas dada la situación de emergencia en que nos mantiene la pandemia. Los leguleyos abundan en Honduras por encontrar impedimentos para que no caminen las cosas que se necesitan. Y si de por medio saltan los intereses políticos o económicos, los hospitales podrían volverse chatarra, amontonados en las aduanas del puerto.

El gobierno debe perder el miedo a los profesionales de la disquisición impráctica, porque para verificar cualquier irregularidad en la documentación por parte del proveedor y la empresa INVEST-H, quedarán el TSC, el Ministerio Público y todos los demás que quieran verificar los detalles de la compra, para conocer las anomalías en perjuicio del interés nacional. Los hospitales ya están en el país, hay que sacarlos de aduana, hay que llevarlos cuanto antes a los sitios escogidos donde funcionarán para prestar atención a los hondureños.

Pero, por el amor de DIOS, por esta vez los hondureños no debemos caer en la exageración del absurdo, el tiempo para atender a los contagiados es muy corto y apremia dar atenciones a la mayoría de hondureños afectados, en cambio habrá todo el tiempo que se necesite para deducir responsabilidades a los responsables de una compra sobrevalorada, si así fuere. Lo importante es que los primeros dos hospitales están en una aduana hondureña. Y que el equipo de ingenieros comience a trabajar de inmediato armando las estructuras, clasificando conforme los manuales y los planos el inventario de piezas. Y determinar, si hubiera algún faltante, para que los ingenieros acudan a alguno de los talleres hondureños para que elaboren la pieza conforme el diseño. Esto último suele suceder, pero no es algo que atrasará el armado de las estructuras hospitalarias, porque aunque somos un país subdesarrollado, tenemos excelentes talleres de tornería donde elaboran toda clase de piezas de las distintas maquinarias y estructuras.

Por favor, que alguien del Estado hondureño saque del marasmo y de la parálisis en que se han dejado encerrar las autoridades de Salud por temor a los críticos de oficio, que ponga en uso el buen juicio y permita el desaduanaje de los hospitales para que los hondureños puedan tener más posibilidades de atención, porque entre más hospitales funcionen en el país, más vidas se podrán salvar. No se dejen acorralar por las disquisiciones imprácticas, para establecer la claridad de los documentos que avalan el valor de los hospitales sobra tiempo, en cambio no es mucho el tiempo que hay para salvar vidas de hondureños. ¡Es imperativo que esta vez prevalezca la razón sobre lo absurdo!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 15 de julio de 2020.

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