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Dios salve a los Estados Unidos

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las elecciones de medio término que se han celebrado este día en EEUU han tenido el sabor a referendo, como pocas veces ha sucedido en la nación americana. Esto es motivado por el factor Trump que con su estilo insalubre de hacer política ha profundizado la polarización que disgrega socialmente a los ciudadanos que viven en los EEUU.

Las personas que votaron este día plantearon de manera muy clara sus posiciones: los que apoyaron a Trump por su estilo populista que enarbola una bandera que no hace bien, pero que para muchos es necesaria, y es la urgencia de rescatar la imagen de grandeza de EEUU, algo que para Trump está por encima de cualquier otra prioridad que contribuya al bienestar de las personas.

Trump se ha preocupado de inflar el ego de los estadounidenses porque piensa que eso contribuye a levantar el orgullo de los habitantes de este país que estaba por los suelos.

Pero, los que votaron en contra de Trump este día, son los que piensan que EEUU pierde calidad en el liderazgo mundial, porque las decisiones del presidente colocan a este país en un aislamiento inconveniente, como el hecho grave de retirar a EEUU de la OTAN, debilitando la posiciones defensivas de occidente frente a Rusia y China, y el hecho no menos grave de abandonar el bloque de países que trabajan por atenuar los efectos del cambio climático. Trump ha dicho que el cambio climático no existe y que es un asunto inventando por Rusia y China.

Votar en favor de los demócratas o por los republicanos esta vez no fueron trascendentales. Lo toral ha sido votar en favor o en contra de Trump, porque hay muchos ciudadanos que lo quieren al frente del gobierno por un período más, pero hay otro tanto que ha votado en su contra por considerar a Trump un enemigo del futuro de los Estados Unidos.

Cuando un candidato, al plantearse como la mejor alternativa para gobernar, logra dividir a los habitantes del país más poderoso del mundo, se convierte en un factor que trasciende de la política bienhechora al sectarismo peligroso. Porque esta es la situación que ha dejado Trump: un país fragmentado donde el radicalismo bucloso del presidente ha conseguido el peor de los resultados que un político puede obtener en una contienda electoral: DIVIDIR A LOS AMERICANOS DE UNA MANERA IRRECONCILIABLE.

Y lo grave es que el resultado nefasto, producto de la política de Trump es inevitable, ya sea para los que estén en el bando ganador o para los que están en el bando de los perdedores. DIOS SALVE A LOS ESTADOS UNIDOS.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 6 de noviembre de 2018.