Días de ciencias políticas

septiembre 4, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hay dos temas que a los hondureños nos ponen a hablar hasta por los codos: el fútbol y la política. Pretendemos saber todo de fútbol, cuando juega nuestro equipo favorito y cuando la selección nacional entra a los juegos eliminatorios, todos somos entrenadores, cada hondureño es un experto que quisiera que la selección alineara a los jugadores de su simpatía, y si no logramos la clasificación, toda la culpa se la cargamos al entrenador, poca responsabilidad le atribuimos a los jugadores que al final son los que juegan en el campo, y por lo general escogemos a los árbitros como perfectos chivos expiatorios para justificar los fracasos.



En política, sucede más o menos lo mismo, nada más que últimamente son muchos los hondureños que se distancian y terminan absteniéndose de participar en los eventos electorales, una ausencia lamentable que inhabilita en el aspecto moral a todas aquellas personas que le dan la espalda a la elección delas  autoridades, porque, quien se excluye por su propia cuenta de asumir la responsabilidad de elegir a las personas que nos gobernarán, pierde toda calidad moral para reclamar por las buenas o malas actuaciones de los funcionarios que asumen la dirección del país.

Se está celebrando en Tegucigalpa un acontecimiento importante que trata de las ciencias políticas, organizado por la organización del colega Edgardo Rodríguez, con el apoyo de la Fundación Adenauer, con expertos de la política que iluminan con sus conocimiento los aspectos de la política, que de manera especial deben conocer las personas que muestran interés por participar en la vida política del país. La política hay que verla como ciencia y no como una simple actividad partidaria en la que están los espacios para obtener un fin particular.

Con el surgimiento del internet y el avance de la tecnología, la política ha cambiado mucho de cómo era hace unas décadas atrás. El fenómeno denominado ciberespacio hoy en día es crucial en la vida diaria, en la economía, en la seguridad y no digamos en la política. Los medios de comunicación seguimos jugando un papel fundamental en la actividad política, porque es en la pantalla de la televisión abierta o por cable, en las páginas de los diarios y en los espacios radiales donde los políticos dan la cara y asumen con responsabilidad el compromiso de las promesas que formulan y deben cumplir.

Pero la tecnología a través de las redes sociales se mezcla de forma innegable, permitiendo los debates más desabrochados y sin controles de ética, dando cabida a los desencuentros más tenebrosos y brutales, donde los políticos se cortan las venas y la cabeza en el ciberespacio, dejando heridas cruciales que son difíciles de restañar. Ahora bien, la baja calidad de los debates en los medios importantes, algunas veces no se da por el nivel conflictivo de los políticos, muchas veces tiene que ver el desatino con que actúan los moderadores de los foros y debates, por el hecho de malentender su papel de conductores de programas, pasándose al plano de los políticos, cuando toman la lanza y atacan como si fueran miembros de un movimiento de un partido político.

Entre la mayoría de los políticos que tenemos en el escenario actual, hay una falta de visión que se proyecte en función del país, y los hay quienes tienen una visión propia de los políticos miopes, aunque hay que decirlo, la falta de visión en ciertos políticos a veces resulta ser una bendición, aunque, por supuesto, no todas las visiones son malas.

Hay que ver la política en función del desarrollo de Honduras, el político que no aprende a moverse con la velocidad que lleva la tecnología, es inconveniente para el país. Un político que vive hoy al paso de la tortuga no tiene definido un buen norte para los hondureños, es como un carro viejo que solo puede andar en primera o a lo más en segunda, mientras que la tecnología corre a cuarta velocidad.

La renovación tecnológica exige que los gobernantes tomen decisiones de manera simultánea, si hoy deciden en Honduras cómo deben trabajarse los sistemas de irrigación, mañana vuelan al viejo mundo a conocer lo que ha hecho un país sin mucha agua, en pleno desierto, hasta convertirse en una potencia agrícola, productor de flores, de vegetales y comestibles. Todo esto por el auge de la tecnología, que nos pone al tanto de todo lo que se hace en otros países adelantados y que los hondureños podemos replicar en nuestro país.

Esto lo pueden ver los políticos demócratas dinámicos, en cambio los políticos que viven cocinando teorías conspiratorias y lanzando veneno por las ventanas de opinión pública, mientras beben whisky y fuman cigarrillos finos, sin entender lo que pasa en el mundo desarrollado, esos políticos no le sirven al país.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 3 de septiembre de 2019.