Desfachateces políticas

febrero 16, 2017

Lo que más repugna de las actitudes políticas son las desfachateces con que ciertos líderes tratan los asuntos de Estado, al atarlos a sus intereses particulares y partidistas, demostrando que están en la vida pública no para servirle a la nación sino para servirse de ella. La mal llamada oposición conformada por la alianza Libre-Pac, está jugando un triste papel al establecer una postura que  solo juega para ellos, más no para el país. Plantarse en contra de la aprobación de algunas reformas penales que son indispensables para dotar a los operadores de justicia de todas las herramientas para  el efectivo  combate al crimen organizado, es una forma reaccionaria y en consecuencia carente del mínimo de patriotismo que deben mostrar los líderes políticos que, como en el caso de los líderes de Libre y Pac, se llenan la boca hablando  a nombre del pueblo.

¿Cómo pueden decir que hablan a nombre del pueblo si la función que están demostrando con sus posiciones intransigentes es atentatoria contra la seguridad de la nación, al manifestar que no aprobarán las reformas penales, mientras no se les conceda un derecho político en el TSE? Una cosa no tiene que ver con la otra, pelear,  haciendo prevalecer  un interés partidista como condición para aprobar una medida que fortalecerá la lucha contra la criminalidad, sencillamente  no solo es mezquino de su parte, sino desde todo punto de vista reprochable.



No se puede ser tan desfachatado en política, porque se supone que un político aspira a llegar al poder público para trabajar por los intereses del país, por los intereses de la ciudadanía; ambas cosas, trabajar por el país y por la ciudadanía es el primer deber de un político, pero cuando Mel Zelaya y Salvador Nasralla se plantan  para decir que no aprueban las reformas penales mientras no les den lo que piden, manifiestan no solo su mezquindad con el país y los hondureños, sino su total desacuerdo con una lucha que todos los hondureños estamos exigiendo a las autoridades para reestablecer la seguridad, como es el combate al crimen organizado.

¿Por qué adoptan esta posición tan reprochable Mel Zelaya Salvador Nasralla? Obviamente porque ambos no tienen la concepción del político que entra a la vida pública para trabajar en favor del entorno y sus habitantes.  Ninguno de estos dos personajes habrá leído lo mínimo de Winston Churchill, uno de los mejores políticos del siglo pasado, que en uno de sus pensamientos dijo lo siguiente: “el político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana,  el mes próximo y el año que viene, y de explicar después porque no ocurrió lo que predijo”.

En estos momentos el político que está basándose en este pensamiento de Churchill es JOH, los demás no tienen norte, andan dando palos de ciego, mientras que Hernández desde la presidencia de la república está tomando medidas que debieron haberse tomado 20 años atrás, y si no se tomaron fue porque los anteriores que estuvieron en el poder no tuvieron la visión de contemplar lo que podría pasar en el tiempo que hoy estamos viviendo. Churchill no se equivocó en su pensamiento visionario, porque aquel gran político se distinguía  de los demás porque actuaba con conocimiento, formación e información.  Churchill no se limitaba a reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo sino que también trataba de modificarlo con sus decisiones desde el gobierno.

Honduras llegó a los actuales momentos difíciles porque gobiernos que además de inoperantes se hicieron de la vista gorda, y hasta fueron complacientes con el avance de las organizaciones criminales, actuaron de la manera más anacrónica e irresponsable dejando hacer y dejando pasar a los grupos y organizaciones delictivas y criminales.  Para llegar a esta situación fue porque en las esferas de los  gobiernos anteriores lo que prevaleció fue la indecisión, la indiferencia, la inoperancia y en mucha medida, la complicidad con el avance de la criminalidad.

Adoptar la postura cínica de decir que no aprueban las reformas penales porque el gobierno  busca sacar provecho político de esta iniciativa, es una sandez del tamaño del Himalaya, porque en todo caso, quienes se aprovechan políticamente del momento son Libre y Pac, que para aprobar una medida de beneficio colectivo anteponen su interés particular y partidario, lo cual es una absoluta desfachatez, una desvergüenza, un descaro que debe ser castigado en las urnas por la ciudadanía.

Las reformas penales buscan darle herramientas más sólidas a los operadores de justicia, para que, llegado el momento de capturar a los criminales y delincuentes, no se vean expuestos a la fragilidad de no tener el suficiente andamiaje jurídico para que la justicia no se vea impelida de aplicar la ley con rigor. Porque, con la intensidad que prevalece  actualmente el concepto de derechos humanos, hoy la simple percepción hacer ver como víctima e inocente a quien ha cometido un crimen brutal.

Si lo que quieren es defender el avance de la criminalidad, tanto Mel Zelaya como Salvador Nasralla  han escogido el camino del suicidio político. Y no  es el pueblo el que los va a matar con su voto, son ellos los que terminarán ahogados con sus desfachateces. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 16 de febrero de 2017.

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