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Desactivar los antagonismos

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La visita de la misión exploratoria de la ONU ha terminado su tarea inicial al reunirse con casi todos los sectores del escenario político hondureño, excepto que los dos cabecillas de la llamada Alianza, Salvador Nasralla y Mel Zelaya, decidieron hacer mutis, rehusándose a entrevistarse con los miembros de la misión, mientras que en su lugar enviaron a sus ligas menores o reservas, a dirigentes de segunda y tercera categoría, como para que no se dijera que la Alianza no se hizo presente. Esto es significativo, porque quien dijo que solo conversarían con representantes de la ONU fue el propio Salvador Nasralla, cuando descalificó la presencia de la OEA.

Aunque los discípulos del antagonismo no se presentaran a la reunión con los miembros de la ONU, sin duda que todos los demás sectores que lo hicieron, incluyendo al gobierno, le dejaron a los emisarios del más alto organismo mundial un completo dosier de los acontecimientos políticos sin reservas de ninguna clase. Si bien la ausencia de Nasralla y Mel Zelaya resultó una postura aspaventera, que tiene mucho que ver con sus posiciones ideológicas, su no presencia resultó una especie de caldo gordo, porque de esta manera los señores de la ONU pudieron palpar en el terreno de los hechos qué sectores son los que adoptan posiciones intransigentes que no contribuyen a la búsqueda de soluciones.

Una actitud como la de Nasralla y Mel Zelaya, de rehuirle a reunirse con los miembros de la misión de la ONU, responde al malentendido espíritu político de manejarse siempre en el estéril terreno de la confrontación, porque el caos es donde se sienten más cómodos. Tratándose de expertos en el campo político y especialmente en el manejo de conflictos, las personas de la ONU pertenecen a una comunidad que trabaja en pro de la unidad, pero como están acostumbrados a lidiar con toros, torazos y toretes de la política, para ellos tener que soportar el desplante de dos personas que viven en un universo quimérico y demagógico, no es algo extraño, porque los líderes populistas son pintados del mismo color aquí, en Venezuela, en Cuba, en Rusia, en Brasil y en todos los países donde existe esta especie que nada en las aguas vacías de la discordia, y que, como se creen mesiánicos, piensan que aún personalidades como las de la ONU, tienen el deber de venir a postrarse ante ellos.

Pero, a decir de los señores de la ONU, y escuchando el comentario de los miembros de la junta de convocantes, la presencia de los emisarios del alto organismo les ha servido para empezar a conocer en el terreno hondureño cual es el pensamiento y el sentimiento de los sectores de la sociedad civil y de la sociedad en general, respecto a la necesidad de dialogar para acabar con las confrontaciones estériles. Porque solo el diálogo permitirá ir reparando la ruptura social provocada por el desencuentro político que ha terminado por agravar ese vacío.

Una actitud más inteligente de Nasralla y Mel Zelaya consistiría en comprometer de forma efectiva y no puramente retórica al máximo organismo mundial, para que mediante su participación se puedan dar en Honduras las tan cacareadas reformas electorales, en lo cual la ONU puede realizar un ejercicio de mediación más respetable, al haber perdido la OEA la calidad moral que al mismo tiempo le ha restado credibilidad, al haberse convertido en un organismo que ha tomado partido al proponer medidas que pudieran profundizar más las heridas entre los hondureños.

Pero al ausentarse los dos personajes de la Alianza, demuestran que lo suyo es remolonear, es decir la jodarria política, porque ambos practican la filosofía del jorobo, en donde la jorobadura es lo que más les encanta, para estar urdiendo todo aquello que traba la marcha de los acontecimientos, jorobándole la vida a las personas, ni más ni menos haciéndole la vida imposible a quienes quieren trabajar.

Suponemos que los miembros de la misión de la ONU se llevaron también esta impresión, porque venir desde Nueva York para encontrarse con el desplante de los que supuestamente urgían la su presencia, es confirmar en el territorio hondureño quienes quieren contribuir al clima de tranquilidad en el país y por el contrario, conocer a los que viven arrasados mentalmente por el ánimo de mantener un clima de intranquilidad y desasosiego.

A nuestro juicio la presencia de la misión exploratoria de la ONU ha sido altamente positiva, porque solo la ONU tiene el poder para desactivar los antagonismos en Honduras, que tanto interesa a los líderes de la Alianza, que se dan el lujo de descalificar a los miembros de la OEA y plantar a los emisarios de la ONU, ante quienes enviaron a sus ligas menores o reservas, como un mensaje de desprecio. Y entonces, ¿ahora qué? ¿Ahora a quién le pedirá Nasralla y Mel Zelaya que les venga a sacar en la barranca en que se han metido?

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 9 de febrero de 2018.