Demagogia marketiana

julio 19, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando en un país los servicios públicos elementales, como son el de la luz eléctrica y el agua potable, son deficientes al extremo como los que tenemos en Honduras, significa que el estado de bienestar de la población es bastante bajo y los niveles de malestar son muy altos. Hoy hemos visto publicaciones simultáneas, suscritas por el gerente de la ENEE y el gerente de la CREE, anunciando acuerdos y convenios para mejorar el servicio, que aunque siendo promesas por lo menos tuvieran visos de esperanza, los ciudadanos podríamos tener esperanzas de que ambas entidades estarán trabajando en darnos mejor servicio a mejor precio. Sin embargo, tenemos dudas bien fundadas que no será así, que el servicio de la luz eléctrica y el servicio de agua seguirán igual o peor, y en agravante para toda la ciudadanía pagando tarifas exorbitadas que no responden a la calidad que recibimos.



En la luz eléctrica, teníamos la esperanza que la Empresa Energía Honduras (EEH) pudiera contribuir significativamente a mejorar la calidad y la tarifa, al elevar la eficiencia en la distribución del fluido eléctrico, pero los resultados obtenidos por EEH han sido muy desalentadores, por varias razones, pero sobre todo porque no pudo coordinar con la ENEE, el trabajo que debería ser el gran objetivo a conseguir: ampliar el rango de los usuarios, que permitieran obtener mejores ingresos, para mejorar la tarifa.

Porque el problema estriba en que estamos pagando una tarifa que electrocuta a los usuarios, muy especialmente en el sector residencial y en el empresarial e industrial. La CREE es la entidad que fija las tarifas, pero EEH es la que controla los contadores y emite la factura. Sin embargo, sobre todo en el sector empresarial hay serias dudas que EEH realice una medición real, y que está emitiendo facturas en base a sacar un promedio según sea las empresas e industrias, y según sea el sector residencial.

La excusa en que se apoya EEH es que CREE está aumentando la tarifa, con lo cual descarga toda la culpa de la voracidad tarifaria en CREE, y esta se llama al silencio aceptando la carga que le hace la EEH. El alto precio de la tarifa eléctrica daña al sector empresarial e industrial al reducir la capacidad competitiva por el alto precio de la energía, que si fuera cierto que sube por el aumento de los combustibles, lo justo sería que cuando bajan los precios de los carburantes, los usuarios recibiéramos el beneficio en la factura de luz eléctrica.

Pero no sucede así, porque bajan los combustibles y el valor de la factura eléctrica se mantiene. En nuestro grupo una de las empresas prescindió de cuatro impresoras que consumían una fuerte cantidad de energía. Suprimirlas las impresoras para tercerizar las impresiones de revistas nos suponía un ahorro sustancial, pero grande fue nuestra sorpresa que al siguiente mes de canceladas las impresoras en lugar de reducción de la factura, esta nos llegó con un incremento de más de 40 mil lempiras mensuales y la explicación de EEH fue que ese mes, por mala coincidencia, la CREE elevó las tarifas de manera sustancial.

Entre la CREE y la EEH han mandado a la ruina a muchas empresas que han terminado por sucumbir por el alto costo de la energía. Así es que, los efectos de cierre de empresas, merma en el pago de impuestos y aumento del desempleo debe atribuirse al costo de la factura eléctrica que recae tanto en la CREE como en EEH.

Por eso no entendemos que la ENEE y la EEH traten de hacer marketing haciendo publicaciones con un esbozo que resulta ser absolutamente falso, porque nada están haciendo ambas entidades en beneficio del gran público usuario que resiente las alarmantes facturas de energía eléctrica. En todo caso lo que están haciendo tanto la ENEE como la EEH es mintiéndole a los usuarios, que lo que quisiera ver es un servicio de mejor calidad a una tarifa justa. Pero, mientras la ENEE no sea sometida a una cirugía mayor y siga siendo manejada por un joven político que tiene pocos conocimientos de manejo de la empresa más grande del país, sumida en el peor descalabro de su historia, no hay esperanzas de que los usuarios podamos tener un servicio eléctrico de calidad a una tarifa justa.

Otro día nos referiremos al mal servicio de agua potable, que llega pocos días a la semana, lo que implica comprar agua en cisterna, con lo cual los costos de agua se triplican en detrimento de la economía de los usuarios y las empresas. La ENEE y la EEH hacen muy mal en querer esconder sus inoperancias y sus incompetencias acudiendo a la demagogia a través de un mercadeo que no logra engañar al público usuario.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 18 de julio de 2019.

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