Del civismo al cinismo

septiembre 13, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando hemos oído algunas críticas de personas que creen que es una lamentable pérdida de tiempo, que los escolares y colegiales se preparen para marchar el 15 de Septiembre, percibimos el deterioro del sentimiento cívico que existe en esos compatriotas. Los réditos de fomentar una costumbre cívica, como es la de ofrecerle a la Patria un día de celebración, a corto, mediano y largo plazo, son muchos, porque igual que el cuerpo necesita alimentación para fortalecerse, también la Patria requiere que sus hijos ejerciten, cuando menos durante un mes, el fervor y la devoción que deben acompañar a los buenos ciudadanos.



Para tener una sociedad eficaz es vital cultivar en las nuevas generaciones, especialmente en niños y jóvenes, el compromiso con nuestro país; no hay nación que vislumbre un gran futuro con habitantes que tengan desafecto con el terruño donde han nacido. El no cultivar el civismo patrio crea un vacío que da como resultado una población que crece sin la menor idea de lo que significa respetar y querer a Honduras. Una sociedad así, no puede ocultar sus problemas bajo la alfombra de la ignorancia, lo más elemental que es el amor hacia nuestro país.

En una sociedad donde no hay amor al país las palabras no valen nada, y la diferencia entre la verdad y la mentira parece irrelevante. Por eso, cuando oímos a un dirigente de un sector político caracterizado por antidemocrático, decir que ahora que LIBRE integra el nuevo organismo electoral se van a corregir los entuertos del pasado, basta recordarles que ningún entuerto más descomunal, fue pretender llevar a cabo una farsa denominada “cuarta urna”, la que quisieron imponernos por la fuerza, no obstante que los tribunales la declararon ilegal desde su comienzo, y aun así, se empeñaron en desafiar la ley contra viento y marea.

Del civismo al cinismo hay un universo de diferencia. Para el cínico la ley no vale nada, el país es poca cosa, frente a una ideología que les manda establecer a Honduras en un orden ideológico internacional donde las voluntades de los ciudadanos quedan sometidas a los dictados de un partido único, que ejerce el mando sin respeto a nada. Hoy, cuando el circo del Twitter es el que establece el lenguaje más impuro, y las juventudes se olvidan de la lectura y del antañón buen hábito de escribir composiciones y poemas, quedan como reserva de entrenamiento cívico los desfiles de las fiestas patrias, una de las prácticas más saludables donde los niños y jóvenes ejercitan el músculo y los buenos sentimientos ciudadanos.

Honduras necesita incentivar las buenas prácticas que induzcan a las nuevas generaciones a tener amor por la Patria, y los desfiles de septiembre, aunque no parezcan importantes, tienen un inmenso poder de atracción para que niños y jóvenes se estremezcan al redoble de los tambores y el sonar de sus bandas marciales, cuando entonan las notas musicales. Si los desfiles tienen una influencia positiva en la juventud, hay que mantenerlos y de ser posible cada año dedicarles más atención, de manera que no haya escuela ni colegio en el territorio nacional que se quede sin desfilar. El gobierno y autoridades municipales deberían tener como tarea obligatoria, apoyar a las escuelas y colegios de los sectores menos favorecidos, para que puedan adquirir sus instrumentos para que los niños y jóvenes se incluyan en los desfiles del 15 de Septiembre.

No debe considerarse un derroche la inversión que tenga que hacerse en este campo, porque todo gasto público destinado a incentivar el civismo es un monto bien invertido, pues, que dicha más grande sería para los hondureños saber que cada vez seremos más los ciudadanos con espíritu cívico. Porque, todo fervor comienza a crecer en el niño desde que asiste y participa en un desfile del 15 de Septiembre. En los desfiles patrios es donde queda sembrada la semilla del civismo, que al germinar nos hace querer más a nuestro país.

Y hoy más que nunca, necesitamos fortalecer el sentimiento cívico en nuestros niños y jóvenes, que en una inmensidad, están atrapados en el circo que la internet, por medio de las mal aventuradas redes sociales, sea Facebook, Twitter o Instagram, los mantienen idiotizados, con la vista fija al aparatito, sin dar tregua para dedicar siquiera unos minutos a las buenas lecturas.

Y si los desfiles resultan ser distracciones positivas, adelante con las prácticas, para prepararse lo mejor posible y dar lo mejor de cada escuela y colegio, para llevarse los aplausos y la admiración del público. ¡Bienaventurados los desfiles del 15 de Septiembre!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 13 de septiembre de 2019.

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