Decenas de trillones de virus

junio 5, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Una de las cosas más terribles que nos pasa no solo a los hondureños sino a mucha gente en distintas partes del planeta es que vivimos acusando una ignorancia soberbia sobre la evolución de la pandemia, lo que nos lleva a especular, a inventar y a creer cualquier cosa que se difunde por las redes, sin importar que algunos autores dicen ser médicos o cuasi médicos. Para comenzar tenemos que saber que en el mundo hay decenas de trillones de virus con una capacidad de mutación que resulta impredecible para la misma ciencia. Imagínese usted, decenas de trillones de virus, por lo que no es difícil predecir que en cualquier momento y en cualquier circunstancia puede caerle a la humanidad no solo una más, sino varias pandemias, por lo que todos los habitantes del planeta tenemos la necesidad de hacer un cambio de hábitos y costumbres.



Una de las primeras cosas que tenemos que aprender es que después de esta crisis que hoy vive la humanidad entera, pronto podríamos estar ante otra parecida o distinta, pero siempre peligrosa, es decir, que en el futuro los hondureños y la humanidad entera estaremos frente al acecho de lo que podríamos considerar una tormenta viral de la que las personas solo podremos defendernos mejorando nuestro comportamiento que debe comenzar por el aseo constante no solo de nuestro cuerpo sino de todo el entorno en el que nos desenvolvemos.

Esto afectará toda la actividad de los seres humanos, comenzando por hacer que las personas reduzcan sus desplazamientos lo cual no es una buena noticia, porque uno de los rubros que será más restringidos será el de los viajes en avión, que es un ambiente donde se mezclan los humores y la respiración de personas de distinta procedencia, por lo que no es raro resultar contagiado de cualquier enfermedad al respirar un aire viciado, que aunque es procesado internamente por mecanismos que tienen los aviones, siempre hay pequeños remanentes virales que permanecen en las aeronaves.

El turismo será un rubro que deberá ser sometido a una planeación sanitaria, más sin embargo los expertos ven en esta situación una buena cara para el turismo interno porque la gente puede viajar en sus carros dentro de su mismo país, donde habrá menores complicaciones lo que permitirá un crecimiento del turismo nacional en los distintos países.

Tenemos que aceptar que apenas estamos entrando a una época que los científicos denominan la era de los virus, y si existe la asombrosa cantidad de decenas de trillones de virus en la naturaleza, que es una cantidad superior a la población que habita el planeta, estamos en una seria desventaja, la que solo podremos enfrentar con buenos hábitos y cambiando el comportamiento de las personas. El hecho de que la nueva situación nos obligue a desmarcarnos a dos metros de distancia de las demás personas es una variante que a muchos les causa repulsión, el saber que ya no podremos expresarles nuestra gratitud o amistad a aquellas personas que son de nuestra simpatía o nuestro afecto.

Sin embargo, estas nuevas formas de proceder debemos aceptarlas con humildad porque es la realidad que el coronavirus nos anticipó al cumplirse la quinta parte del nuevo siglo, es un reto global que debe enfrentar toda la humanidad y con una seria desventaja para los hondureños que tenemos una población que en su mayoría tiene un bajo nivel educativo lo que le dificulta entender las medidas preventivas que emiten las autoridades de salud. Una población con poca educación tiene una conciencia vaga de los riesgos y el peligro que encarnan los virus. A eso se debe que el dengue siga haciendo estragos en varios sectores de nuestro país, incluso provocando más incidencia mortal que el coronavirus.

Como los hondureños no podemos anticiparnos a amenazas de la magnitud de una pandemia, lo que nos queda es estar atentos a los canales que proporcionan información seria y fidedigna para conocer a fondo esta clase de retos y sus riesgos potenciales, de los que hemos oído mucho sobre ellos, pero sin poner la debida atención, porque como se nos dice que los virus son invisibles ante la vista humana, nos parecen tan poca cosa que creemos que ni siquiera daño hacen.

Les toca a las sociedades más avanzadas en el campo científico afinar sus sistema predictivos para avisar del surgimiento de las nuevas pandemias que irán surgiendo de ahora en adelante, porque existiendo decenas de trillones de virus en la naturaleza el destino de la humanidad estará determinada por algo elemental que es el aseo como hábito fundamental, así como las formas de comportamiento frente a las demás personas.

Por lo visto, según los científicos, el coronavirus es apenas el principio de la tempestad viral que determinará el destino de la humanidad. Esto es para asustarnos, pero es la nueva realidad que debemos enfrentar los humanos en medio de la evolución biológica. Podría ser que un país quiera extender su poder usando este cargamento trillonario de virus, es una posibilidad, aunque lo cierto es que los virus pueden desplazarse sin que nadie los empuje, porque en medio de decenas de trillones alguno de ellos puede salirse del redil y pasearse en la humanidad.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 5 de junio de 2020.