Hay que cuidar nuestra geografía

octubre 4, 2017

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Nos encontramos a miles de kilómetros de Europa, continente en el cual están sucediendo una serie de eventos que a su vez son una resaca de hechos similares que se dieron hace siglos y que se repitieron apenas hace 75 años. El más reciente es el intento de los habitantes de Cataluña, que han acudido a un referendo a todas luces ilegal para sellar su separación de España y convertirse en un país independiente. Este es otro intento más dentro del absurdo histórico de los catalanes por ser un país, que no estará mejor fuera de España, pero que prefieren probar suerte viviendo en un pequeño mundo poblado por furibundos radicales.



Un asunto en lontananza pudiera ser algo que no debe interesarnos a los hondureños, con los tantos problemas que tenemos por resolver aquí, pero no es algo que resulte disparatado, porque el problema de la secesión de los catalanes de España es un espejo en el que los hondureños debemos vernos, porque el asunto es que los gobernantes españoles no se dieron cuenta que no estaban atendiendo debidamente a una región que ha sido industrialmente productiva y que ha venido reclamando más atención del gobierno central.

Lo que queremos decir, tomando como ejemplo el grave problema de la secesión de Cataluña de España, es que los gobernantes nuestros deben preocuparse por tener una aproximación más efectiva con algunas de nuestras regiones que por estar más alejadas no están recibiendo la atención debida del gobierno central. Hace unas semanas los periódicos salvadoreños publicaron varios reportajes del ex bolsón de Nahuaterique, en la zona fronteriza, poniendo en evidencia el abandono en que se encuentran los habitantes del lugar por parte del gobierno hondureño. En los reportajes se ve la pobreza y el abandono en que está Nahuaterique, donde viven pobladores que saben que están en territorio hondureño, pero que aún mantienen su corazón latiendo por El Salvador. Ellos lamentan que el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya los despojara de su anterior soberanía salvadoreña, y los convirtiera de la noche a la mañana en habitantes viviendo en territorio hondureño. En Nahuaterique está izado el pabellón hondureño, pero muchos de sus habitantes se siguen considerando salvadoreños. Afecto que se cultiva más por el abandono de los gobiernos, desde que el tribunal de La Haya definió la frontera entre Honduras y El Salvador.

Mucho antes, por los lejanos años 40 del siglo pasado, habitantes de Ocotepeque elevaron una petición ante las autoridades salvadoreñas solicitando la adhesión de ese sector occidental hondureño a la República de El Salvador. Lo hicieron, por estar cansados de pedir una carretera que los uniera al resto de Honduras, sin tener respuesta de los gobernantes. Al final aquella petición fue sofocada a base de promesas, que al cabo de 30 años se cumplieron cuando se construyó la carretera de occidente.

Hace tiempo venimos insistiendo en que las autoridades deben procurar más atención a la región de La Mosquitia hondureña, que por estar muy alejada del centro hondureño donde radica el poder, se siente abandonada. Esa zona se identifica más con la región de La Mosquitia nicaragüense, y en varias ocasiones hemos oído intenciones de asonadas, lanzadas por líderes misquitos de ambas regiones, con el interés de crear una República Misquita. Pareciera ser un disparate, pero esa zona ha sido penetrada por el narcotráfico y aunque como intento pareciera ser una utopía, cuando algunos proyectos se van incubando en ciertas mentes, a la vuelta de los años puede convertirse en un serio dolor de cabeza, todo por la desatención y por creer que aquellos habitantes están conformes con lo que tienen en medio de su pobreza y su miseria.

Atender los puntos más alejados de nuestra geografía es más importante de lo que algunos políticos y funcionarios despistados creen. Hay más situaciones lamentables: la gente de los ex bolsones en la frontera tienen más atención en los hospitales y las escuelas del lado salvadoreño, porque no tienen siquiera carreteras para venir a las ciudades hondureñas más importantes. Entonces, preguntémonos ¿qué es geográficamente Honduras? ¿Solo es Tegucigalpa? ¿O SPS? ¿O Choluteca? ¿O Comayagua?¿ O Santa Rosa de Copán? Si queremos tener una geografía hondureña inalterable, y que en el futuro no nos pase un problema como el que acontece en España, los gobiernos deben atender los pequeños y los grandes problemas de las regiones más alejadas de la capital.

La Mosquitia, Ocotepeque, los ex bolsones, Trojes, son partes importantes de la geografía nacional. No hay que descuidar estos territorios, hay que atenderlos. Es la única forma de cuidar la geografía hondureña.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 4 de octubre de 2017.

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