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Cuando la democracia habla

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Lo grandioso de la democracia como sistema de vida, es que es genuinamente generosa, que permite iguales oportunidades de ganar el derecho a dirigir los destinos de un país a cualquier persona que, militando en una institución o agrupación política reconocida legalmente, aspire a un cargo público. Cuando los distintos sectores del país aceptan la convocatoria del TSE para participar en elecciones generales, es la democracia la que abre sus brazos para permitirles a los ciudadanos de un país a que elijan a sus gobernantes y demás autoridades.

Los hondureños asistimos el domingo a una nueva cita con la democracia, concurriendo de forma masiva, cada quien a votar por los candidatos de nuestra preferencia, en una expresión auténtica popular a través del voto, que es digna de reconocer como una de las elecciones más tranquilas, celebradas en un ambiente verdaderamente festivo, que habrá de recordarse por mucho tiempo, porque un sector mayoritario decidió qué ciudadanos deben encabezar las distintas fórmulas.

En el primer conteo efectuado por el TSE, las cifras favorecieron al candidato de LIBRE, Salvador Nasralla, superando al candidato nacionalista Juan Orlando Hernández, al candidato liberal Luis Zelaya y demás candidatos de los otros partidos. Nasralla que encabezaba la candidatura de la ALIANZA DE OPOSICIÓN, recibió un respaldo electoral importante, pero estando pendiente de contabilizar 2 millones 300 mil votos, igual que la moneda, la elección sigue en el aire, porque el escrutinio da el ganador hasta que se hace el recuento final, de allí que el jefe de la misión de observadores de la OEA, señor ‘Tuto’ Quiroga, ha aconsejado con buen tino a los candidatos, abstenerse de hacer autoproclamaciones, porque toda proclamación oficial solo corresponde al TSE.

El TSE ha anunciado un nuevo conteo en las próximas horas, aunque el recuento final tardará varios días, para conocer el resultado final del evento electoral. Para que las elecciones se conjugaran en este resultado tan reñido entre el PN y LIBRE, concurrieron varios elementos ligados al momento histórico que vive Honduras, comenzando por una serie de medidas adoptadas por el gobierno de JOH, que pusieron en su contra a una regular cantidad de elementos de la anti-sociedad, que se sintieron afectados por las disposiciones y que innegablemente le pasaron un costo político al gobernante.

Salvador Nasralla aprovechó la táctica antipolítica de atacar al gobernante y sus medidas, de manera brutal, además de disparar a fondo contra el factor reelección que también tuvo en su contra a elementos del mismo Partido Nacional que se consideran afectados por el gobernante en la lucha contra la corrupción. El binomio Nasralla-Mel Zelaya, es de por sí un explosivo cóctel político, con capacidad de quemar la suficiente pólvora para mantener un clima ardiente, en el que posiblemente veremos la pugna interna al momento de la configuración del gobierno, por un lado, y por otro, la urgencia manifiesta por convocar a una Constituyente, como sueño dorado de Mel Zelaya y de su Partido LIBRE.

De favorecer el escrutinio final al candidato nacionalista JOH, la población ya sabe cómo será el molde de los próximos cuatro años de su segundo mandato, pero si la mayoría de votos restantes favoreciera a Salvador Nasralla, éste, si quiere pasar a la historia como un gobernante recordado por sus logros, deberá observar un comportamiento respetuoso con los demás sectores, que le permita la gobernabilidad que requiere el país para continuar su marcha hacia el progreso.

De favorecer a Nasralla, la mayoría de votos que resta por contabilizar, debe prepararse para actuar con mentalidad de estadista, dejando atrás los capítulos vividos en la contienda electoral, que son propios de los momentos en que los nervios se crispan y los ánimos se alteran, pero que una vez terminada la contienda, deben dejarse a un lado, porque cuando se llega a gobernar con un sectarismo agresivo, y con espíritu revanchista, no es posible alcanzar la gobernabilidad indispensable para sacar adelante los asuntos de Estado con éxito.

El gobernante que asume la dirección del Estado con las vísceras por fuera, puede pasarse los cuatro años en medio de pleitos y confrontaciones, y en tal situación, podrá darse gusto cobrándose cuentas personales, pero no podrá gobernar en beneficio del país. En tal sentido, un gobernante inteligente busca establecer puentes con todos los sectores, amigos y hasta enemigos, para ganarse el derecho a la gobernabilidad. Y los demás sectores, deben hacer lo mismo, todo sea por el bien del país.

Terminada la contienda electoral, restando cerca de 2 millones 300 mil votos por escrutar, con un resultado parcial, y dado el momento histórico y crucial que vive nuestro país, apelamos, a que ambos personajes concluyan su participación, culminando el evento electoral y haciendo de estas elecciones con su comportamiento cívico, un proceso civilizador que pase a la historia recordado por la inmensa mayoría de hondureños, como un evento que nos exponga ante el mundo entero como una nación de personas civilizadas que han aprendido a vivir en democracia. Y eso, solo se logrará respetando el único resultado legítimo que es el que brinde el máximo tribunal electoral.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 27 de noviembre de 2017.