¡Cruzamos el Rubicón electoral!

marzo 15, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando Julio César y sus ejércitos, sin autorización del Senado, cruzaron el Río Rubicón que marcaba la frontera entre Italia y la Galia, para penetrar e invadir el territorio italiano, dio uno de los pasos decisivos en su carrera militar a costa de un grave riesgo que solo un personaje valiente pudo haber dado. Al hacerlo, Julio César exclamó: «hemos cruzado el Rubicón». Los hondureños también lo hicimos ayer, cruzamos el Rubicón electoral, especialmente los que tuvimos la decisión y la valentía de acudir a las urnas en el momento de mayor riesgo de contagio del virus, cuando los expertos están repitiendo que nuestro país está un paso de sufrir un colapso sanitario, al abrirse la economía por la necesidad que tenemos de sobrevivir en medio de la crisis. Puedo hablar con propiedad de esta experiencia, porque con mi familia tuvimos la entereza de acudir a las urnas ayer domingo, a cumplir con nuestro deber de ciudadanos ejemplares, asumiendo la cuota del riesgo sanitario.



En la entrada de la Escuela de Medicina, donde nos corresponde votar, nos encontramos con conocidos y amigos con los que coincidimos en el momento de ejercer el sufragio y con satisfacción puedo afirmar que la organización en las urnas era perfecta, los jóvenes agentes electorales actuaron de manera dinámica y precisa, prestando apoyo a los electores. No tardamos ni quince minutos en realizar el ejercicio del sufragio, lo cual habla muy bien de la organización del proceso, pues de otra manera y en ocasiones anteriores nos ha tomado más tiempo depositar el voto.

Los hondureños que acudimos a las urnas ayer domingo le cumplimos a Honduras, tenemos toda la fuerza moral para criticar a los que hablan y critican hasta por los codos, pero sin cumplir con el deber cívico. Por ese motivo, horas después, cuando mi amigo Mauricio Villeda le echaba tierra al proceso, intentando desacreditarlo, diciendo que la tinta para marcar el dedo meñique se borraba con facilidad, me indigné, porque considero que no es justo que un político que se supone que es un ciudadano correcto, use un argumento deleznable, que no corresponde a la verdad, para sembrar la duda en el resultado de las elecciones. En el resto del día, por la paranoia que sufrimos, además de bañarnos al salir de las urnas, nos lavarnos las manos a cada momento para eliminar el virus, me restregué los dedos con agua y jabón en más de diez ocasiones y hasta el día de hoy aun mantengo la seña de la tinta.

De los políticos que han perdido la gratitud por el país no se puede esperar nada bueno, porque si lo que ofrecen nada más es la ambición de escalar al poder público a costa de quemar el proceso, que contra viento y marea se realizó en medio de la pandemia intimidatoria, vemos con tristeza que Honduras enfrenta el mayor fracaso político en las malas actitudes de algunos de sus líderes, que ven como algo simple el desahogo de sus frustraciones, enlodando el proceso electoral. La tinta con que se nos marcó a los electores en el dedo meñique posiblemente no es de duración eterna, pero mantiene su efecto el tiempo necesario que dura la elección, de unas diez horas, para que la persona no intente votar por segunda vez.

Sin duda que el proceso electoral celebrado ayer fue distinto a cualquier otro, no solo por el asalto de nervios que padecimos las personas sabiendo que al acudir a un centro electoral donde hay mucha gente nos exponíamos al riesgo del contagio, sin embargo tomamos en todo momento todas las previsiones que nos indican los médicos expertos y entramos con decisión al salón donde estaba la urna en que nos correspondía votar y con paso firme con mi familia depositamos nuestros votos en menos de quince minutos, gracias a la agilidad y eficiencia de los agentes electorales, a los que habrá que reconocerlos como héroes, porque ellos se mantuvieron haciendo su tarea durante todo el día.

Además porque, por primera vez en la historia, los medios de comunicación, especialmente los televisivos, unos cinco canales, con nuestras encuestas de salida encargadas a expertos en el arte de la investigación por muestreo, dimos las tendencias de las elecciones primarias, que indicaban al filo de las siete de la noche que candidatos habían resultado mayormente favorecidos por los electores. Asumir ese desafío, para los medios televisivos, en el momento que el CNE anunció que daría resultados oficiales a partir del día siguiente, significó una tarea histórica, pues de los medios televisivos dependía despejar la incertidumbre que para la población significa irse a dormir un día de elecciones sin despejar la incógnita del resultado electoral. Las encuestas de salida no dan resultados oficiales, eso es algo que solo puede hacer el CNE. Las encuestas de salida despejan la incógnita de quienes encabezan el proceso, de manera que la población tenga una idea del comportamiento electoral.

En EEUU el resultado de la última elección se confirmó cinco días después, lo mismo sucede en Europa y países suramericanos, de manera que aunque seamos un país pequeño debemos acostumbrarnos a esperar el tiempo necesario que requiera el organismo electoral para realizar en debida forma el conteo y evitar los errores por la premura con que se ha hecho el escrutinio en elecciones pasadas, todo porque los mismos políticos quieren que el escrutinio se haga en un santiamén. El mayor fracaso de un proceso electoral lo constituyen los errores que comete la autoridad electoral, por lo que es preferible que el CNE, como lo anunció la presidenta del organismo, vaya evacuando la incógnita dando avances del escrutinio cada dos o tres horas, mediante boletines divulgados por los medios de comunicación.

Hay otro aspecto criticable, y es el que tiene ver con el entrometimiento que ciertas dependencias quieren tener en el proceso electoral. Para el caso el Instituto de acceso a la información pública, no tiene ningún pito que tocar en el escrutinio, esto ocurre por el afán de la titular de esta institución, que es producto de la subcultura del manoseo que tienen ciertos funcionarios, que se atribuyen funciones por el prurito afán de notoriedad. El rechazo a la intromisión de esta funcionaria fue una defensa auténtica del CNE, que debe asumir la misma posición con otros entrometidos sin razón, que en un escrutinio electoral no tienen razón, ni utilidad, ni existencia.

Celebrar las elecciones primarias en medio de la pandemia, para todos los que protagonizamos el evento electoral, desde los organizadores, los agentes electorales, los partidos políticos, los medios de comunicación y los que cumplimos con el deber ejemplar de votar, equivale a haber asumido un alto riesgo por Honduras. Igual que Julio César gritó emocionado, todos los que fuimos al proceso electoral, podemos afirmar que ayer cruzamos el Rubicón electoral.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 15 de marzo de 2021.

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