Crónica de un ingenuo ambicioso

mayo 31, 2017

Tegucigalpa, Honduras.

Siempre que salimos a EEUU, a trabajar en los proyectos que dentro de nuestro grupo estamos desarrollando en aquel país, buscamos contactarnos con los colegas de los medios locales de la Florida, donde Honduras se mantiene en un plano de importancia desde antes del 2009, pero fue en ese año cuando nuestro país se encumbró en la agencia informativa del periodismo norteamericano, por lo que pasó entonces y lo que sigue aconteciendo aquí.

Hay varios temas que están periódicamente en los diarios, en los noticieros radiales y televisivos de la Florida, el de las extradiciones de los narcotraficantes y lavadores de dinero es el que más espacios ocupa, pero también se aborda con cierta frecuencia la inseguridad y la lucha contra las pandillas. El Nuevo Herald y los noticieros de los canales locales enfocan la lucha contra las maras y en notas destacadas se comenta favorablemente la actuación del gobierno de Hernández por su decisión de encarcelar a los miembros más peligrosos de las pandillas.



El tema político ligado a la reelección también entra de vez en cuando en los sumarios noticiosos de la Florida. Personalmente estuve en una tertulia con tres colegas de diferente nacionalidad (un cubano, un mexicano y un colombiano) y todos coincidieron en decir que los hondureños no debíamos temerle a la reelección, eso sí, asegurándonos que un presidente pueda reelegirse una vez y no por siempre. Los tres colegas me expresaron con claridad la admiración por nuestro país, por el hecho de no haber permitido en el 2009 que aquí se entronizara un gobierno impuesto por Hugo Chávez, porque eso no era reelección sino un gobierno a perpetuidad, a toda costa, como hoy lo está buscando Nicolás Maduro.

Y no crean ustedes que en La Florida solo hay gente de derecha, los propiamente demócratas se consideran de centro izquierda, pero también ellos reconocen que un gobierno como el de Venezuela no es bueno de ninguna manera y que solo males contrae para el país donde logre instaurarse. Explicarles a estos colegas la situación política hondureña no es nada difícil, porque viven empapados de la marcha de nuestro país. Y si hay que clarificarles algo, solo son pequeños detalles porque con la abundante información que reciben de nuestros medios y de los demás medios hondureños, tienen configurado perfectamente el mapa del acontecer hondureño.

Hay un tema político que me asombró que lo abordara un colega colombiano. Me dijo que no entendía como el fundador del Partido Anticorrupción había terminado aliándose con el Partido Libre, y con eso, se refería a Salvador Nasralla, este habría cavado su propia tumba política. Me tocó ver y leer allá la convocatoria que hizo el TSE para las elecciones generales y al confirmarse la inscripción de Nasralla como candidato de Libre, no pude más que pensar que lo que se le viene a este partido es constituir una izquierda dividida, peleada y sin rumbo.

Con Salvador Nasralla como candidato de Libre, la izquierda hondureña agrupada en este partido, concurrirá dividida a las elecciones generales del 26 de noviembre, porque será imposible amalgamar las aspiraciones de la gente de Libre y de la pequeña élite del Pac que sigue acompañando a Nasralla. Ya hemos visto el conflicto por las diputaciones y las alcaldías, como la reacción de Toñito Rivera, candidato de Libre a la alcaldía de SPS ante la pretensión de la diputada Fátima Mena de ser candidata única. La diputada del PINU Doris Gutiérrez no quiere aflojar la diputación a nadie de Libre, y así son numerosas las disputas por los cotizados cargos como son las diputaciones y alcaldías.

Lo que trajo la incorporación de Salvador Nasrala a la candidatura de Libre fue una profunda guerra interna que hoy protagonizan sus cuadros que buscan encontrar un hueco en el Congreso o en una alcaldía importante. Este proceso caótico que generó el fichaje de Salvador Nasrala le traerá más problemas que beneficios a Libre y a Mel Zelaya. Especialmente porque con esta negociación, Mel Zelaya demostró que muchos de los líderes locales y regionales poco o nada representan para sus objetivos e intereses políticos.

Para Nasrala, creer que con el respaldo de la izquierda hondureña agrupada en Libre, podrá conquistar el poder, es una ingenuidad gigantesca. No se da cuenta que Mel Zelaya y Xiomara Castro le cedieron la candidatura de Libre porque de antemano saben que ellos no tienen ninguna posibilidad de ganar las elecciones. Poner de mampara a Nasrala es un juego para no quemarse ellos. Mientras que los ingenuos por lo general son ambiciosos y por su condición no pueden medir sus posibilidades.

Así que no resulta nada extraño que Nasralla se dejara acariciar por Mel y Xiomara para ser el candidato de Libre. Es la crónica más anunciada sobre un ingenuo y que de remate es tonto, que aceptó ser candidato presidencial de un sector que a sus espaldas se burlan y se mofan de él. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 30 de mayo de 2017.

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