Corrección política en la pandemia

enero 25, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Vamos a una campaña política en medio de una nebulosa en la que jamás habíamos estado, en plena pandemia, en que la salud de todos debe ser lo primero, y los políticos no pueden andar choteando como lo hacen en medio de tiempos normales. Debido a la pandemia hay que hacer la campaña electoral con firmeza pero a la vez con todos los cuidados que exigen las normas sanitarias, y esto tiene que ver no solo con la salud de los interesados que buscan los votos, sino en la salud de la gente que todavía mantiene un entusiasmo cuando acude a las concentraciones para conocer y ver de cerca a los líderes de su simpatía. Es bien complicado para un político ir a los pueblos a conquistar afectos guardando la distancia física, pero están obligados por las advertencia de salud a explicarles a sus seguidores que lo conveniente es saludarse de otra forma. Si hay tiempos de cambio en los comportamientos políticos son los que estamos viviendo, los políticos no pueden andar desbarrando en la paradoja de prometerle a las personas que se están preocupando por su bienestar si en el momento preciso no tienen valor de advertirles que los abrazos y los apretones de mano no son convenientes.



En la actual campaña electoral la vida de muchas personas que concurren a las concentraciones puede ser salvada por una palabra clave: advertencia. Seguro que es muy complejo para un aspirante tener que decirle a los pobladores humildes de un municipio que deben manifestar la simpatía guardando la distancia de por lo menos dos metros entre cada persona y usar la mascarilla en todo momento. Si algo bueno pueden hacer los políticos es ir a las manifestaciones llevando botecitos de alcohol gel y muchas mascarillas para regalarles a los seguidores y además recordarles como es el uso correcto de ambos elementos que son vitales para evitar el contagio.

Recordemos que en nuestros compatriotas de las zonas rurales y aun en nuestras principales ciudades no hay erudición para salvaguardarse en este tiempo, nuestra gente muchas veces escucha pero no oye con atención las reglas sanitarias, por eso es que vemos a muchas personas con las mascarillas a la altura de la garganta o solo tapándose la boca y dejando descubierta la nariz, y hay quienes las usan para cubrirse la frente, es decir una soberbia ignorancia sobre el beneficio que da la mascarilla cuando se usa de la manera correcta. Esto que estamos diciendo pudiera resultarles intrascendente a los políticos, pero es mucho más importante que las piezas flojas que pronuncian en sus discursos, en su mayoría desabridos por lo repetitivo y la falta de persuasión, que es lo que caracteriza a la mayoría de los políticos que a distancia se ve que no se han ocupado de estudiar los efectos de la buena oratoria cuando se habla frente a un público.

A falta de esa condición que recomendaba Demóstenes, el gran orador de la antigua Grecia, los políticos pueden hacerle un gran favor a la gente que acude a escucharlos en las reuniones, dediquen unos quince minutos antes o después de su discurso a explicarles por qué es conveniente guardar la distancia física, por qué es necesario usar correctamente la mascarilla y porque es fundamental lavarse las manos con jabón o limpiarlas con alcohol gel cada vez que sea necesario porque han tocado cualquier cosa donde el virus invisible puede haberse estacionado.

En nombre de todas esas personas humildes que todavía creen en la causa democrática sostenida por los políticos, les recordamos a los dirigentes y activistas que tienen la obligación moral de cuidar y respetar la salud de todas esas buenas personas que acuden a su llamado. La norma bienintencionada que debe prevalecer a lo largo de esta primera campaña es observar las tres reglas sanitarias básicas, y el quid radica en advertirles, recordarles a cada momento, porque a la gente se le olvida al segundo que no debe haber acercamiento, que la simpatía y el afecto debe manifestarse a dos metros de distancia y sobre todo los planteamientos que lleven debe hacerse acompañando el consejo sanitario que es de difusión obligatoria.

Los políticos no deben creer que se movilizan desde la ciudad hasta los pueblos a perder el tiempo para aconsejar como se debe usar la mascarilla y porque es necesario mantenerse distantes uno del otro y lavarse o desinfectarse las manos con alcohol. Estos consejos son elementales para mantenerse fuera de toda posibilidad de contagio cuando estamos en el verdadero pico de la pandemia, en que por haber muchas personas contagiadas el COVID-19 está por todos lados por donde se camine. Esta advertencia de apariencia liviana tiene la enorme importancia de evitar hasta donde sea posible que haya más compatriotas contagiados, porque entre más contagio haya, más tiempo tardaremos en erradicar la pandemia de nuestro territorio.

Sabemos que en los escenarios políticos y especialmente en las concentraciones, lo que cala es quedar bien con la gente, pero esta vez hay que hacer la corrección política: hoy más que nunca a nuestra gente hay que hablarle con la oportuna advertencia que deben ceñirse a las tres reglas sanitarias que son  de ineludible cumplimiento. No se puede ir a provocar concentraciones de personas donde impere la negligencia, mientras la pandemia se desborda ante la abúlica mirada de los políticos que solo estarán interesados en el voto pero no en la salud de las personas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 25 de enero del 2021.

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