¡Cordura, por favor, cordura!

agosto 12, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Esta nuestra Honduras está haciendo honor a su nombre con el comportamiento que están observando muchos compatriotas que se han distanciado del más elemental sentido que es el sentido común. Un buena parte de nuestra población no quiere leer ni escuchar, que con el repunte de la pandemia, con las nuevas cepas que están apareciendo que ahora son más de 18, de nuevo el COVID-19 se vuelve un peligro para la vida de las personas. Los que ya se vacunaron con la doble dosis tienen más posibilidades de no caer en situaciones extremas de salud que lo pudieran llevar a un hospital, los vacunados con la primera dosis todavía están expuestos a la gravedad y los que, por tozudos le rehúyen a la vacuna, son candidatos a sufrir todas las consecuencias que derivan del COVID-19.



Pero, entre los sectores que por necesidad deben salir a la calle a ganarse la vida, hay un núcleo de hondureños al que pareciera patinarle la tapa del delco, ese aparatito que distribuye la corriente en los motores para darles energía. Nos referimos a los fanáticos del futbol que están desoyendo todas las recomendaciones y las advertencias biosanitarias de las autoridades de Salud, para que puedan seguir disfrutando los partidos de manera presencial. En el juego celebrado anoche entre el campeón nacional Olimpia y el Real España, casi todos los fanáticos andaban sin mascarillas y de remate estaban aglomerados, sin guardar la prudente distancia física.

Muchos de nuestros compatriotas que van a los estadios están divorciados de un concepto que es una regla obligatoria a cumplir en estos momentos, nos referimos a la cordura, a la prudencia, al buen seso, al juicio, que exige que no se puede aparecer en público sin usar la mascarilla o cobertor facial, y que no es permitido aglomerarse en grupos de personas por el alto riesgo de contagiarse. En Honduras está creciendo el contagio del COVID-19 y lo que toca hacer de manera responsable es cumplir con las medidas biosanitarias tantas veces mencionadas. Salirse de esta tangente sanitaria con un comportamiento propio de la locura es rascarle el vestido a la muerte para pedirle que permita que la acompañen al panteón.

Si ya dijimos que hay un exceso de estupidez en ese comportamiento de las personas que desoyen las advertencias sanitarias, queremos apelar de otra manera que resulte menos áspera, queremos pedir cordura, por favor, cordura, a todas las personas que quieren disfrutar de los espectáculos deportivos yendo al estadio. Si realmente quieren disfrutar del futbol sin confrontarse con el riesgo a que se exponen cuando se sientan sin respetar el distanciamiento, sencillamente, mantengan la distancia física. Tengan cordura, porque al no hacerlo obligará a las autoridades a cancelar el ingreso de público a los estadios. No quedará otro remedio que hacer, porque lo importante es salvar vidas, y no habrá forma de parar los contagios si las personas se obstinan en violar las advertencias biosanitarias, juntándose lo más que pueden en las graderías de los estadios y sin usar mascarillas.

Lo más peligroso en estos momentos es mezclarse en grupos de personas y no usar mascarillas, los que contravienen estas medidas es porque han perdido la cordura y no van al estadio a divertirse, sino de cierta manera a suicidarse, y de paso a acabar con la vida de otras personas que aunque se resguardan en sus casas, terminan contagiados por la insensatez de sus parientes que no guardan una pizca de cordura cuando salen a divertirse.

Pero, de continuar los fanáticos del futbol con este estado de locura, las autoridades de salud se verán obligadas a pedir la prohibición del ingreso de público a los estadios, porque está visto que todas estas personas desatinadas del cerebro, están desjuiciadas al desafiar a la pandemia. No están viendo las noticias en los medios serios que dan cuenta del «regresionismo» que está ocurriendo en EEUU, donde nuevamente están recalando las prohibiciones y la exigencia de usar doble mascarilla.

Es una lástima que de nuevo se cierren los estadios, porque las dirigencias de los equipos no pueden hacer mucho para poner en cintura y hacer entrar en razón a sus fanáticos, debido a que las personas que han quedado asistiendo a los estadios carecen de la elemental educación que los haga comprender la gravedad del momento que vivimos. Y entran a los estadios con la idea jugar con el coronavirus, sin darse cuenta que el virus el único juego que conoce, es la muerte de las personas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 12 de agosto 2021.

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