Conspiraciones ilusorias

marzo 16, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando la teoría de la conspiración se apodera de un círculo de políticos trasnochados que hacen de ella una estrategia y una táctica para esconder sus miedos por los constantes fracasos, se convierte en un ejercicio nocivo para la democracia, porque estos personajes viven dedicados las 24 horas del día a inventar situaciones que no existen, pero que en política surten algún efecto intimidatorio en nuestra gente. Estas personas que viven inventando conspiraciones ilusorias en cada evento político, se usan ellos mismos como chivos expiatorios, algo que se ha arraigado en ellos, y si no veamos que son casi los mismos personajes los que usan la bandera de la conspiración. Primero dijeron que no habría elecciones primarias porque JOH las estaba boicoteando para continuar en el poder. El desarrollo electoral del domingo con una participación ciudadana aceptable les derrumbó esa tesis conspiratoria.



Como las encuestas de salida no los ponen encabezando la tendencia en su partido, ahora es que no reconocerán los resultados, adoptando la misma actitud que asumieron en las elecciones del 2017, cuando se estrellaron con una realidad que les exhibió su pobreza electoral, con la que dejaron herido mortalmente al que había sido el mayor partido político de masas, el partido de las milicias eternamente jóvenes, el partido del «ni un paso atrás siempre adelante» pero que, con el peor de los candidatos terminó como el cangrejo, no dando un paso sino kilómetros enteros para atrás, sufriendo la peor caída que jamás había experimentado el Partido Liberal.

Estas personas no llegaron a aportarle nada al PL, porque la política para ellos no es la cosa pública para servir a la ciudadanía, si no la plataforma desde la cual buscan satisfacer sus intereses personales. El hecho de que en la campaña política asumen la actitud del imperativo para denigrar a sus adversarios, los hace una especie de  hooligan, esos fanáticos europeos que van a los estadios no a disfrutar del futbol sino a agredir a los seguidores del equipo adversario y a destruir el estadio cuando los dejan las autoridades.

Apenas al comenzar el conteo de los votos ya hablan de no reconocer los resultados, al mismo estilo destructivo del errático ex presidente Donald Trump de EEUU, y continúan con la barrabasada de la conspiración, con una mentalidad tan infantil, sin querer darse cuenta que el común de los hondureños no les cree ni un cinco mientras no sea el propio Consejo Nacional Electoral el que admita que el proceso habría sufrido averías por donde pudieron haber entrado aguas infecciosas. Para los ideólogos permanentes de la conspiración las elecciones tendrán una mala pinta siempre que les vaya mal en el resultado, porque ya encontraron en el arte de enredar con intrigas el proceso electoral la mejor justificación para ocultarles a sus compinches las verdaderas causas de su fracaso político.

La jugada de la conspiración se les estropea y se les viene abajo cuando los observadores internacionales de la OEA ponderan el evento electoral del domingo con el reconocimiento del buen desempeño del CNE, de la buena afluencia de los electores en forma ordenada a los centros de votación y el comportamiento admirable de las autoridades por su buen proceder y forma de actuar durante el desarrollo del sufragio. Son los observadores internacionales de la OEA, los que dejan más viva que nunca la llama entusiasta que mantiene el pueblo hondureño, que en mayor grado en unas urnas y en menor grado en otras, le ha respondido a la democracia al acudir a elegir a los candidatos.

Los sabotajes y las conspiraciones que han inventado los que aparecen abajo en las encuestas de salida ni siquiera tienen un valor limitado, porque demuestran no tener la paciencia que tiene el que está seguro de un resultado, y que prefiere guardar silencio hasta que el organismo electoral haga el anuncio oficial de los resultados. El que se anticipa a gritar que le han robado la elección, es porque de antemano se sabe perdido y que solo le queda enredar con intrigas el desarrollo del escrutinio, porque cree que con esas presiones los contadores de votos le favorecerán con el resultado.

Para ellos la conspiración es su último recurso, echarles la culpa a todos por su derrota es su única salida. Y si no vean que vienen trabajando este argumento desde que se inició el proceso electoral primario, igual que lo hizo Donald Trump en EEUU y lo ha hecho Nasralla en Honduras desde que entró a la política.

Así que, primero dijeron que no habría elecciones primarias porque el más alto nivel del país lo estaba saboteando y la celebración de elecciones les destruyó la mentira, luego dijeron que JOH se postularía de nuevo para continuar en el poder, su peor mentira que terminó por desgastarles la teoría de la conspiración. Todas las conspiraciones ilusorias que inventaron fueron puras patrañas. Todos estos personajes son conspiranoicos que no le aportan nada a la democracia, tampoco le aportan a Honduras.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 16 de marzo de 2021.

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