Consolidar el Estado de Derecho

enero 28, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Decíamos ayer que el Ministerio Público dio un paso fundamental para consolidar el Estado democrático de Derecho al nombrar una unidad especial para combatir la criminalidad, la corrupción y la impunidad; afirmábamos que esto es lo que debió haberse hecho desde un principio, y no haber caído, víctima de las presiones, a salir a buscar que un organismo internacional se encargara de este trabajo trascendental que toca resolverlo a las instituciones hondureñas creadas conforme la Constitución de la República.



Cuando un país se echa a los brazos de un organismo internacional para que le resuelva los problemas, es porque ha tenido una grave pérdida de calidad democrática, porque como nación es incapaz de emprender las grandes tareas que le corresponde resolver por sí misma. La corrupción y la impunidad son dos terribles flagelos que han corroído a Honduras no solo por culpa del sector público, el sector privado carga con su cuota de responsabilidad, porque en muchas ocasiones el funcionario público es tentado por empresarios inescrupulosos que por acaparar los negocios no escatiman el ofrecimiento impúdico para lograr su objetivo.

La creación de la UFERCO disipa las dudas de la sociedad hondureña, respecto a que la no continuidad de la MACCIH, especialmente para algunos sectores políticos, significaba un retroceso gravísimo, que equivalía a que Honduras se olvidaba de combatir la corrupción y la impunidad. Estos compatriotas se olvidaron por alguna razón, que el Ministerio Público está presidido por un Fiscal General que ha demostrado desde un principio tener el temple y la convicción que en la tarea que se le ha encomendado, debe encarar con valentía una lucha sin igual no solo para enfrentar sino para vencer a tres poderosos flagelos antisociales: la criminalidad, la corrupción y la impunidad.

Asalta la duda por la confirmación del fiscal Luis Santos al frente de la UFERCO, porque un día después de ser juramentado expresó que no tiene fe en la nueva unidad, porque según el ya no tendrá el respaldo que contó en la UFECIC, como si fuera poca cosa tener a todo el Ministerio Público en plan de apoyo, que estamos seguros respaldará a la UFERCO. Pero si la desconfianza en el Ministerio Público es lo que le ensombrece el futuro al fiscal Luis Santos, no entendemos porqué se juramentó para ser el coordinador de la nueva unidad.

En un caso como este, una persona de conducta rectilínea hubiera preferido vacar y dejar que fuera otro fiscal el que asumiera la conducción de UFERCO. Nos ha parecido muy desafortunado de parte del Fiscal Santos que aceptara juramentarse solo para seguir en la planilla del Ministerio Público, lo cual además de ser un acto de corrupción es muy desleal de su parte al comparecer en los medios que lo respaldan declarando su falta de confianza en el Ministerio Público. Esta actitud del Fiscal Santos solo se subsana con su renuncia o con su separación. Debería ser con su renuncia, porque es inmoral aceptar un trabajo tan delicado y tan importante para el MP y para Honduras, sabiendo que no estará a gusto en su desempeño y en esa situación, a leguas se puede anticipar que como no le dejarán actuar como lo hacía, investigando a unos y privilegiando a otros con la impunidad, estará refunfuñando todo el tiempo.

La UFECIC dirigida por el fiscal Luis Santos no trabajó con la imparcialidad que ahora el MP le exige a la UFERCO, y ese es el problema para el fiscal Santos, que teniendo ahora la supervisión del Director General y del propio Fiscal General, la UFERCO no podrá desempeñarse con el engaño sistemático que muchos sectores han aceptado como una gran labor. No se puede manipular y despreciar la verdadera responsabilidad del Ministerio Público. La UFECIC persiguió solo a ex funcionarios nacionalistas y liberales, en cambio se hizo de la vista gorda con el período administrativo del 2006 al 2009, donde hay casos peliagudos que la sociedad hondureña exige sean investigados.

Mucha gente se tragó los anzuelos que nos tiró la MACCIH a través de la UFECIC. Creemos que esta unidad es indispensable para combatir la criminalidad, la corrupción y la impunidad, pero estos graves delitos no solo fueron practicados por funcionarios de los partidos tradicionales. LIBRE carga con una enorme cuota, que para la MACCIH, la UFECIC y su fiscal Luis Santos, no ameritaban ser investigados para deducir responsabilidades. ¿Por qué razones? Es evidente que por razones de compadrazgo ideológico y político.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 28 de enero 2020.