¿Cómo festejar un título en tiempos del coronavirus?, se pregunta el Bayern

junio 15, 2020

El Bayern Múnich podría celebrar el título mañana si se impone en el partido a domicilio ante el Werder Bremen

 

Múnich, Alemania



El Bayern Múnich puede proclamarse campeón alemán de manera matemática si gana el martes en Bremen, pero la ceremonia y los actos para festejarlo serán reducidos al mínimo para respetar las medidas de protección contra la propagación del coronavirus.

La Liga Alemana (DFL), en su reglamento para la reanudación, establece que el campeón y los descendidos no serán proclamados oficialmente hasta la 34ª y última jornada.

En teoría, si el campeonato se tiene que interrumpir definitivamente por un rebrote de la pandemia, la clasificación podría revisarse.

Por esta razón, la ‘Schale’, trofeo del campeón, no será entregado hasta que concluya el último partido, el sábado 27. El Bayern juega ese día en Wolfsburgo (13h30 GMT).

El riesgo de una interrupción es actualmente muy bajo, a tres jornadas del final, cuando Alemania regresa a la normalidad y el número de casos está estabilizado en el país desde hace mucho tiempo.

La DFL no desvelará su plan hasta que el vencedor se conozca. Pero con seguridad será una ceremonia minimalista, aplicando las reglas sanitarias en vigor durante el campeonato.

Estas reglas establecen que solo 100 personas como máximo están autorizadas a entrar en la ‘zona interior’ de los estadios, el césped y los banquillos.

En la práctica supone que Karl-Heinz Rummenigge y los otros dirigentes del Bayern, que solo tienen permitido estar en la tribuna, no podrán descender al terreno de juego.

Por supuesto no habrá aficionados -se juega a puerta cerrada- ni familiares de jugadores, habituales en la cancha en este tipo de festejos

La ducha de cerveza, la tradición más importante en el Bayern Múnich, será una víctima colateral del coronavirus.

Para respetar el protocolo sanitario, esta celebración ha sido prohibida por la DFL. “Estaré contento si no se hace este año”, señaló sonriente el técnico Hansi Flick, que se hizo con el equipo a mitad de temporada y que por lo tanto no ha sido ‘bautizado’ con la tradicional bebida.

La también obligatoria presentación del trofeo a los aficionados desde el balcón del ayuntamiento, en la Marienplatz, ya ha sido anulada.

“El respeto de esta tradición es desafortunadamente inimaginable”, señaló el alcalde de Múnich Dieter Reiter.

“Pero estoy seguro que vamos a encontrar con el club una manera apropiada de honrarles si logran el título”, añadió, sin ofrecer detalles.

El equipo y el cuerpo técnico tienen derecho a festejar juntos, porque todos son regularmente controlados contra el coronavirus y viven en contacto, unos con otros, desde hace varias semanas.

Si los dirigentes, como Rummenigge o el antiguo presidente Uli Hoeness, quieren unirse, deberán dar negativo en dos test. No está previsto invitar a las familias o a los amigos.

El Bayern Múnich está clasificado para la final de la Copa, el 4 de julio en Berlín ante el Bayer Leverkusen, por lo que al menos a esta esa fecha debe respetar escrupulosamente el protocolo sanitario.

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