¿Cómo comprender a los hondureños?

octubre 5, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Para comprender a los hondureños requiere revisar todo un compendio de experiencias que nos permitan entender el espíritu de contradicción que es toda una corriente cultural que se manifiesta en todas las actividades del quehacer diario en numerosos sectores de nuestra población, donde existen las presiones y manipulaciones para oponerse a cosas buenas y favorables para el país, y para aupar o favorecer de manera ramplona muchas cosas malas que son orquestada de mala fe por enemigos de todo aquello que tiene sentido para Honduras.



En la pandemia hemos visto aflorar lo más oscuro y lo más indigno que puede brotar en la maldad humana, así como es reprochable la mala operación para comprar hospitales móviles que no funcionaron, también es repudiable la actitud de profesionales miembros del Colegio Médico que aseguraban que la vacunación tardaría once años en inocular a nuestra población. Estuvieron rogando y con el mazo dando para que a las autoridades hondureñas se les cayeran las compras de las vacunas norteamericanas Pfizer y Moderna, llegaron al colmo de decir que las Pfizer no se podrían aplicar en Honduras por falta de refrigeración y cuando vieron que el gobierno de EEUU enviaba frigoríficos suficientes para almacenar las vacunas Pfizer usaron un argumento deleznable desde cualquier punto de vista al asegurar que las brigadas de salud estaban inyectando placebo y no vacunas.

Si hemos de medir la bajeza profesional y la maldad personal, ha sido en la pandemia donde nos hemos dado cuenta como la obstinación política y el sectarismo malsano son capaces de echar a perder el nivel profesional y el carácter humano de médicos que se supone se formaron en las aulas universitarias haciendo el juramento hipocrático para actuar como salvadores de la salud y no como políticos extraviados en los escabrosos caminos del sectarismo.

Toda esa campaña disociadora dirigida contra el gobierno de JOH, al final ha repercutido en contra de un sector de la ciudadanía, que se embelesa con los mensajes que estas personas difunden en las redes sociales, creyendo a pie juntillas en los malos consejos que recomiendan no vacunarse, por lo que ahora las autoridades de salud deben librar otro tipo de lucha contra la ignorancia y la terquedad que abanderan los que por distintas razones rechazan vacunarse y cumplir con las medidas biosanitarias.

Esto es la calamidad humana personificada, por un lado las personas mal intencionadas por aberraciones políticas, desacreditando el proceso de vacunación, al difundir de manera mal intencionada supuestas inconveniencias de la vacuna, hasta llegar a la exageración de hacer creer a las personas que a través de las vacunas se busca controlar a las personas al introducirles un megachip en el momento de aplicar el inoculador. Por otro lado, en ocasiones ni siquiera podemos culpar a la gente que rehúsa vacunarse porque corresponde a personas de tal sencillez a las que es fácil transmitirles o inyectarles tanto miedo en contra de la vacuna que terminan declarándose enemigos de las agujas y las vacunas.

Ahora resulta que tenemos suficientes vacunas para vacunar al resto de la población, pero no hay manera de hacer llegar a la gente a los centros donde están listos los agentes de salud para vacunar a cuanta persona llegue. Y hay una parte de las vacunas que hasta podría expirar si no se aplica en un tiempo determinado, lo cual sería lamentable. Esto ha obligado a las autoridades de salud de aprovechar el feriado de octubre para lanzarse a pescar a los compatriotas que un no están vacunados o que requieren el complemento de la segunda dosis. Esto es increíble, los agentes de salud, virtualmente, andan a la cacería de los no vacunados para aplicarles la dosis que les corresponde.

Es un trabajo ingrato el que deben hacer los trabajadores del área de salud, pero deben hacerlo, porque no es justo que se pierdan miles de dosis de vacunas por la displicencia e ignorancia de nuestros compatriotas, que antes eran críticos porque decían que no habían vacunas y hasta hubo un grupo de alcaldes malhumorados que endiosaron a Nayib Bukele para que les obsequiaran vacunas. Hoy hay suficientes vacunas, como el gobierno hiciera una gestión de compra  que resultó efectiva y el gobierno de EEUU ha cumplido con una donación cuantiosa de vacunas, Honduras podría tener la vacunación de rebaño, con más del 90 por ciento de hondureños vacunados, si todo este sector que hoy se hace renuente a vacunarse, actuara con la razón y dejara a un lado el sectarismo, acudiendo a aplicarse la primera o la segunda dosis.

Es triste ver como la agitación y la propaganda antigubernamental propalada por un sector del mismo gremio de los médicos haya sido el responsable de este taponeo que se le ha hecho al proceso de vacunación en Honduras. Ellos, más que nadie son responsables que decenas de mujeres embarazadas decidieran no vacunarse, pagando con su vida el rechazo a la vacuna. Sobre esas almas oscuras debe recaer el índice acusador por ser causantes de muchas muertas al incidir, especialmente en mujeres embarazadas, que no se vacunaran. Sobre esas malas personas, recaerá la pena de ir derechito al infierno.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 5 de octubre de 2021.

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