Rusia pospone desfile del 75 aniversario de la Gran Victoria por COVID-19

abril 16, 2020

 

Rusia



El COVID-19 ha desbaratado los planes del presidente ruso, Vladimir Putin, de congregar a los principales líderes mundiales el 9 de mayo en la Plaza Roja de Moscú para conmemorar con un gran desfile militar el 75º aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi.

“Los riesgos vinculados a la epidemia, que no ha llegado aún a su pico, son extremadamente altos. Y esto me impide comenzar la preparación del desfile y de otros actos de asistencia masiva“, dijo el mandatario en una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia.

Por ello, pidió al ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y a todos los gobernadores que cambien la fecha de la celebración y pospongan los preparativos para el desfile militar en la Plaza Roja y de las paradas en las regiones, así como de las otras actividades que estaban previstas por el 75º aniversario de la Gran Victoria.

Putin aseguró que, una vez superada la “amenaza” que representa el coronavirus, el país celebrará aún este año el gran desfile.

“Está claro que será este año, en 2020. Sobre todo, porque todo este año ha sido declarado Año de la Memoria y la Gloria“, recalcó.

Será la primera vez desde 1995, cuando se reanudó esa tradición -que Putin ha convertido en los últimos años en una demostración anual de fuerza militar-, que la parada no se celebrará un 9 de mayo.

Aunque Putin había mantenido silencio, era un secreto a voces que iba a ser imposible celebrar la parada el 9 de mayo, la fiesta nacional por excelencia en este país, con decenas de millones de personas en las calles, cuando en Rusia no dejan de aumentar los contagios.

Esta semana casi todos los días el país registraba más de 3 mil nuevos positivos por coronavirus, de manera que este jueves Rusia se acercaba ya a los 28 mil casos y sumaba 232 muertes por COVID-19.

Moscú es, además, el epicentro mismo del coronavirus con 16 mil 146 casos a fecha de hoy y 113 muertos.

Putin ha descartado la opción de un desfile televisado, sin mandatarios ni veteranos en las gradas de la plaza Roja y con más de cien millones de rusos encerrados en sus casas.

El desfile estaba destinado a ser su ceremonia de “coronación” ante la comunidad internacional, una vez los rusos aprobaran en el plebiscito del 22 de abril la reforma constitucional que le permitiría presentarse a la reelección en 2024, algo que prohíbe la actual Carta Magna.

Putin, que se las prometía felices cuando presentó la reforma en su discurso sobre el estado de la nación en enero, ya tuvo que cancelar la consulta popular cuando la pandemia apenas había golpeado este país.

Sumado al bajón que supuso el desplome de los precios del petróleo, que obligó a Putin a aceptar un humillante acuerdo con Arabia Saudita, la suspensión de la parada es el tercer revés en apenas unas semanas.

Primero fueron los médicos, después los organizadores de la marcha del “Batallón Inmortal”, en recuerdo de los familiares combatientes y en la que participa Putin mismo con el retrato de su padre, y ahora los propios veteranos quienes se han dirigido al presidente para que posponga el Día de la Victoria.

“En nombre de toda la comunidad de veteranos le pedimos tomar la difícil pero justa, a nuestro parecer, decisión de celebrar el desfile en otra fecha (…). Lamentablemente, este año no hay posibilidad de ofrecer garantías de seguridad“, señaló la carta divulgada el miércoles por la estatal agencia TASS.

En opinión de los veteranos, la parada debe tener lugar cuando “no sea una amenaza”, lo que sería, apuntan, “una muestra de respeto” a los veteranos, los soldados y los propios ciudadanos.