Cheque en blanco… ¡a nadie!

diciembre 13, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Es conveniente despejar la nebulosa creada por un bloque de opinión, que es toda una mezcolanza de gente de izquierda y útiles tontos que se prestan para apantallar y distorsionar la realidad. En verdad son pocos los hondureños que se pronuncian por la no continuidad de la misión de apoyo contra la corrupción y la impunidad. En Honduras solo las mentes recalcitrantes por la defensa de los actos de corrupción son los que quieren que el país no salga del lodazal, pero el asunto es que en el fango no solo se han enlodado cachurecos y liberales, también han estado hasta el copete ex liberales que hoy forman el Partido LIBRE. A estos últimos la UFECIC y la MACCIH los han tratado con toda la consideración y la confianza que dispensa la afinidad ideológica.



Por desgracia explicar esta situación pareciera no importarle a los hondureños de a pie que les da lo mismo lo que está pasando, porque a la mayoría de la gente lo que le llena es que el Olimpia haya ganado el campeonísimo o que el Motagua se quedara a medias al no poder llegar al tricampeonato y que la Selección clasifique al próximo mundial. Lo que quieren los sectores de izquierda es que a la MACCIH se le entregue la facultad de investigar, como cuando a alguien se le da un cheque en blanco, para que haga y deshaga a su manera con la UFECIC sobre todos los asuntos que conciernen investigar al Ministerio Público. Esto solo ocurriría en un país que viva de brazos cruzados, sin instituciones y sin un orden establecido por un Estado de Derecho pero afortunadamente ese no es el caso de Honduras.

No es posible que los sectores profesionales que hemos visto pronunciarse, con gran experiencia y trayectoria en materia de la defensa institucional, en este caso no mediten hasta donde conviene que a una misión de apoyo, que ha manifestado una inclinación ideológica, y que en estado de rebeldía haya desconocido la autoridad de un poder del Estado, se le entreguen facultades plenas para investigar como si fuera una institución del Estado, en una cesión increíble que nos desnaturaliza como país soberano, porque si bien necesitamos apoyo para luchar contra la corrupción, no se justifica renunciar al honor nacional para permitir que en aras de luchar contra la corrupción imputada a un sector político, UFECIC y la MACCIH se hagan los noruegos en los actos de corrupción imputados a ex funcionarios del gobierno período 2006-2009.

Como este asunto por desgracia no le interesa a nuestro pueblo, especialmente al hondureño común, parodiando a don Miguel de Unamuno cabe preguntarse: ¿qué quiere Honduras? Pues al parecer Honduras no quiere nada, sino que la dejen en paz. Y siempre parodiando a Unamuno diríamos que los que podemos elevar el grito al cielo somos los periodistas, los que hacemos opinión pública, diciendo a todo pulmón, que a la MACCIH no se le puede dar un cheque en blanco para que intervenga en todos los casos. El mismo Ministerio Público no puede renunciar dejándole todos los casos a la MACCIH, porque entonces habría que aceptar que el Ministerio Público no hace su trabajo y que cómodamente le deja todo el espacio a la MACCIH, cocheada por UFECIC, para que realice la investigación imputando solo a los funcionarios de un color mientras que a los de su simpatía los deja libres, libres, a sus anchas, para que aparezcan como santos angelitos, con las manitas puras, a pesar de que la comisión evaluadora del Congreso ha descrito el perfil de varios casos como los dineros de la cuarta urna, el saqueo impúdico en carretilla de los dineros del Banco Central y el caso más delicado, la venida de un avión cuya procedencia y remitente han sido bien identificados.

La justicia inclinada hacia un solo lado es una justicia injusta y además malintencionada, porque el rasero que usa UFECIC y la MACCIH para castigar a los corruptos de un lado deja muertos de la risa a los corruptos del otro lado, con el que tienen empatía y simpatía los señores de UFECIC y la MACCIH.

Esto es lo que nos mantiene alertas, partidarios como somos del respeto a la Constitución, a la soberanía y el honor nacional. Y sin el ánimo de ser alarmistas, pero no podemos resistirnos a subrayar, que lo que está en juego en el fondo, es si aceptamos que a una misión internacional se le conceda al privilegio de actuar como una institución internacional que sustituye a una institución nacional, que según nuestra Constitución, es la encargada de investigar. Y de remate desconocer la competencia que tiene el TSC para investigar en casos de materia administrativa. Si a la MACCIH se le concede este privilegio se dinamita un pilar en que sustenta la Constitución, como es la soberanía institucional. ¡Casi nada!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 13 de diciembre de 2019.

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