Chelato Uclés: un legado mundialista

abril 28, 2021

El entrenador pasó por los cuatro clubes grandes y llevó a su primer mundial al equipo de todos

Honduras

Hablar de José de la Paz Herrera (Chelato Uclés) es hablar del fútbol hondureño, del glorioso y más memorable.



Nacido en el municipio de Soledad, El Paraíso, un 21 de noviembre de 1940, y «en medio de una extrema pobreza «, tal y como él lo dijo.

Su familia se mudó a Comayagua y allí se produjo su amor a primera vista con el fútbol. En aquel tiempo, el béisbol contaba con mayor popularidad, pero él se decantó por el balompié porque era más barato y fácil de practicar.

La primera filosofía del deporte que Chelato adoptó fue la argentina: cursó una capacitación como director técnico y obtuvo el título de entrenador emitido por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) en 1969.

A pesar de que se le identifica con Olimpia, para muchos es sorpresivo darse cuenta que el primer equipo hondureño que entrenó fue el Motagua. Con las águilas logró el subcampeonato con un récord de 27 juegos disputados, 13 ganados 9 empatados y 5 perdidos y un rendimiento de 47 por ciento.

Después, en el año 70, pasó a dirigir a los Leones del Olimpia. Sin embargo, no consiguió títulos en su primera etapa y fue hasta que llegó al España, que levantó su primera copa en el 74.

A los años tuvo un paso breve por Marathón y luego recaló en Broncos para hacerlo protagonista. Y en el año 80, inicia la etapa más dorada de su carrera.

Como seleccionador nacional, pudo llevar a la H al primer mundial España 1982. La participación será siempre recordada por haber empatado al anfitrión en el estadio Mestalla de Valencia.

En el 92 y en el 97, le dio al Olimpia dos de sus títulos más recordados. Y en la temporada 2001-2002, hizo campeón al Marathón, que no ganaba el campeonato desde los ochenta. Su última copa nacional fue con el Olimpia en 2004.

Ya en su etapa retirada del fútbol se convirtió en diputado y de vez en cuando regalaba  su filosofía a través de los medios de comunicación.

Su legado se refleja en los jugadores que entrenó, quienes pasaron a ser entrenadores  de otras generaciones doradas, como Primitivo Maradiaga y Gilberto Yearwood.

Chelato significa para Honduras lo que Luis Aragonés a España, o Menotti a Argentina. Representa los valores del fútbol de antaño, la figura paternal de las siguientes leyendas. Por eso y mucho más, Chelato es el padre del fútbol hondureño.

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