Chantaje político

agosto 22, 2017

EDITORIAL

Los políticos que practican la miseria moral, pretenden mantener en pie el chantaje vulgar con el que pretenden imponer sus condiciones sin reparar en lo mínimo los graves daños que le causan a Honduras por la ignorancia que exponen cuando arremeten con sus sartas de groserías, contra instituciones internacionales, cuando ven que sus ataques en el ámbito local no les abona a su objetivo de conseguir simpatía en el electorado, y deciden emprenderla contra organismos que tienen un alto rango moral para custodiar y tutelar los procesos electorales, para que estos se realicen con la mayor transparencia posible.



Organismos como la OEA no pueden ser manoseados de la manera vulgar como pretende hacerlo el candidato de Libre, que coincide con el dictador venezolano Nicolás Maduro, quien no puede ver ni en pintura a la OEA, cuando este organismo ha pedido que se le permita vigilar el proceso electoral de Venezuela. Agredir a un foro continental para conseguir una cuota de notoriedad es un nulo respeto a la dignidad de nuestra nación, que no obstante lo ocurrido durante el desafortunado período del chileno José Miguel Insulza, le profesa al organismo un respeto profundo, puesto que ha sabido cumplir con sus grandes objetivos de mantener la paz en el sistema interamericano durante toda su existencia como foro de convivencia entre naciones.

La estrategia del candidato de Libre de descalificar a todos, incluyendo a la OEA, comienza por autodescalificarlo a él mismo, porque acudir a un infundio para introducir la duda sobre el papel de la OEA en la lucha contra la corrupción y en la vigilancia del proceso electoral, es aplicar a otros los males que él pone en práctica. Un mentiroso empedernido como ha demostrado ser el candidato de Libre, no puede ser candidato y árbitro a la vez, porque tildar a la OEA de recibir dinero con procedencia ilícita, aparte de ser un infundio y una grave temeridad, constituye un clarísimo fraude, lleno de inmoralidad, de quien pronuncia la mentira.

Ni en el más dramático de los procesos electorales de la historia política hondureña habíamos visto a un personaje llenarse la boca de tantas suciedades para luego escupirlas con la intención villana de salpicar a sus adversarios y a quienes buscan construir un proceso electoral limpio y fuera de toda duda. Ensuciar el papel de la OEA en Honduras es un atentado que solo puede construir en su mente un enfermo o un infeliz que ha encontrado en el arte de la falsa recriminación  la ruta para obtener respaldo de ciertos sectores de la población.

Pero ni en el más desolado de los momentos de la política hondureña habíamos visto a semejante  bellaco metido a la política, encabezando la candidatura de un partido, cosa que los medios serios no podemos pasar desapercibidos porque nos tendríamos bien merecidos todos los hondureños, que por culpa de un desquiciado se nos considere habitantes de una nación de majaderos. Porque no otra cosa tendríamos bien adjudicada, si calláramos de manera cómplice, dándonos por complacidos con los insultos proferidos por el candidato de Libre, la Chava Nasralla, contra un foro respetable como es la Organización de Estados Americanos.

En un caso tan lamentable como este, es menester del periodismo hondureño, que se considere respetable y serio, marcar distancia de las acusaciones de un mentecato metido por accidente a la política y atraído por un supremo egoísmo hacia la candidatura de un partido que sabiendo que no tiene posibilidades de triunfo optó por coronarlo como candidato sabiendo que es un individuo signado por el narcisismo y la vanidad.

Obligados por el compromiso internacional contraído por nuestro país que ha demostrado ser un miembro agradecido con  la  generosidad espontánea de la OEA, en diferentes ocasiones en que nos ha tocado acatar la ley, y someternos al fuero del organismo sin salirnos de la escena jurídica como lo demostramos en el desgraciado evento político del 2009, en una situación tan lamentable en que un individuo se atreve a poner en duda la seriedad del organismo internacional, nos desmarcamos de la estupidez convertida en candidato presidencial de Libre, como corresponde a los sectores sensatos de la nación hondureña.

Tengan los miembros de la OEA, el insulto que les ha proferido el candidato presidencial de LIBRE, como un retén solitario de la estupidez tremendísima de un vulgar gañán que despliega su batería de insultos contra todo mundo, creyendo que es la mejor manera de ganarse los votos para conquistar el poder.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 22 de agosto de 2017.

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