Calamidad humana

julio 5, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Un hospital como el Hospital Escuela, si bien no es una joya de atención, es el baluarte en materia de salud para la población hondureña, que acude en procura de sanaciones de emergencia o tratamientos que requieren expediente para curar los males que padecen los pacientes. Infortunadamente el Hospital Escuela ha caído presa de una vorágine conflictiva con una mezcla de intereses de diferentes sectores en que chocan dos bandos: los que quieren ordenar al hospital para hacerlo eficiente en beneficio de la salud de la población y los que quieren mantener el statu quo del hospital para seguir aprovechándose mediante el manejo antojadizo de sus recursos económicos, equipos y medicinas.



La inversión anual que hace el gobierno en el Hospital Escuela, es la más importante que se destina entre todos los hospitales del país; esto es así porque la mayor oferta de servicio de salud se espera del Hospital Escuela, por tener la mayor cantidad de personal y las instalaciones mejor dotadas del sistema. A la vez, es el hospital más demandado por la población hondureña, porque en el Escuela están los mejores médicos, en sus respectivas especialidades y los quirófanos debidamente equipados para cirugías, igual que para tratamientos intensivos.

El infortunio, más en perjuicio de los ciudadanos, es que el Hospital Escuela es la pieza clave de todos los sectores que para presionar al gobierno por cualquier cosa que demandan, lo primero que paralizan es el Hospital Escuela, con lo cual todos aquellos que son expertos en el oficio de la presión para conseguir objetivos económicos y políticos, demuestran que lo que menos les importa es la salud de los hondureños. Todos los que se han montado en el caballo de la llamada plataforma, plenamente conscientes, han conspirado contra la salud de la población.

Estos últimos dos meses, los paros de la Plataforma han fulminado a muchas personas que requerían atención o cirugía. En lo personal hice gestiones con los médicos ejecutivos del Hospital Escuela para ingresar a la esposa de un colaborador de esta empresa que requería una cirugía urgente en su columna. Hablamos con la directora saliente, hablamos con un médico amigo que es director de neurocirugía del Hospital Escuela y durante tres días de intentos que resultaron vanos, fuimos engañados de la forma más inmisericorde, sin que pudiéramos ingresar a la paciente. Fueron infructuosos todos los intentos, haciendo mis gestiones en forma personal con los dos médicos, para que le abrieran espacio a la señora para tener acceso a la cirugía. Una experiencia que nos sirvió para comprobar el estado de deshumanización y falta de compromiso que hay en el personal médico del Hospital Escuela.

Y en medio de este estado calamitoso por la pérdida del espíritu humanitario en que por desgracia ha caído este importante hospital, el CNA denunció ayer que la oposición de médicos y demás trabajadores del Hospital Escuela, a que la Comisión Interventora prosiga con algunas investigaciones por malos manejos administrativos, obedece a que se han detectado varios actos deshonestos cometidos, que tienen preocupados a los causantes y responsables, que son los promotores de las últimas acciones paralizantes del Hospital Escuela.

Desde luego que la denuncia del CNA no se basa en descubrimientos nuevos, nosotros venimos sosteniendo que resulta sospechoso que los responsables de los paros, incorporados a la plataforma, digan que defienden la salud de los ciudadanos, cuando lo que provocan con sus paros es agravar de manera severa los perjuicios contra la salud de la población.

Situaciones como la que nos tocó vivir hace unas semanas, implorando para que la esposa de nuestro colaborador fuera atendida en la sala de neurocirugía, se producen por centenares de casos, y si en el caso que nos tocó interceder, a pesar de nuestra condición de trabajar en medios de comunicación, chocamos con la indiferencia y las mentiras de los encargados del hospital, ya podemos imaginar el estado de decepción en miles de personas humildes, que no tienen quien interceda por ellos.

¿Cuál es el temor que le tienen los médicos y demás trabajadores del Hospital Escuela, a la Comisión Interventora del área de Salud? ¿Qué tanto esconden, qué están tratando de evitar a toda costa que sea escudriñado por la Comisión Interventora? Están pidiendo que el gobierno descabece a la comisión, por lo que fomentan la sospecha de que algo grave están ocultando en el Hospital, y a como de lugar, de la manera más ramplona, quieren torcerle el brazo al gobierno, apelando al manido expediente de paralizar el Hospital Escuela.

Es una pena que profesionales médicos se presten a hacer contubernio con el sindicato, porque si nada tienen que ocultar, si nada temen, no acobijen todas las fechorías que cierto personal ha cometido. Dejen que la Comisión Interventora haga su trabajo en el Hospital Escuela, los que nada ocultan y nada deben, nada deben temer.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 5 de julio de 2019.