Bukele prescinde del Congreso y decreta estado de emergencia en El Salvador

mayo 17, 2020

El Gobierno de Bukele estableció este estado de emergencia pese a la vigencia de una ley de cuarentena domiciliar obligatoria.

El Salvador

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha declarado un estado de emergencia nacional para frenar el avance del COVID-19, amparado en una ley que se lo permite si el Congreso no puede reunirse, medida que fue catalogada por diputados y analistas como un «desconocimiento» del Congreso.



La declaración se hizo de medianoche frente al vencimiento este sábado del estado de emergencia decretado desde mediados de marzo por el Congreso, que tenía previsto discutir y votar la medida nuevamente la tarde del lunes, y ante el posible colapso del sistema sanitario.

En una inesperada conferencia de prensa, el secretario jurídico de la Presidencia, Conan Castro, anunció que «el señor presidente de la República, a través de decreto ejecutivo, decreta estado de emergencia» sin cambiar «una coma» de lo aprobado por los diputados.

Aseguró que con esta acción se evita un «limbo jurídico» y se mantiene la suspensión de clases y espectáculos públicos, una moratoria para el pago de servicios básicos y la «estabilidad laboral» de los ciudadanos.

¿INVASIÓN DE FACULTADES? El artículo 24 de la Ley de Protección Civil establece que la Asamblea Legislativa es el órgano facultado para declarar un estado de emergencia, pero señala que si «no estuviere reunida», el presidente podrá declarar dicho estado.

De acuerdo con Castro, esta excepción se cumplió cuando los diputados no atendieron los llamados del presidente, principalmente por Twitter, de aprobar el sábado la prórroga de la medida.

Al ser preguntado si este decreto invade o no las facultades del órgano Legislativo, Castro sostuvo que «no hay intervención de funciones» ni violación de garantías constitucionales. «Es una ley nueva que contempla situaciones como la actual.

Quiere decir, por ejemplo, que si en estos momentos nos invade un país, en una guerra el presidente pueda tomar la decisión a raíz de un informe de la Comisión de Protección Civil de decretar estado de emergencia», sostuvo.

La referida ley no establece un mecanismo para determinar los requisitos para declarar que los legisladores no pueden reunirse y tampoco menciona situaciones de invasión o guerra.

El Gobierno estableció este estado de emergencia pese a la vigencia de una ley de cuarentena domiciliar obligatoria. Castro dijo que el estado de emergencia también es necesario porque faculta un manejo expedito de los fondos para atender la pandemia, sin necesidad de pasar lo filtros establecidos.

«DESCONOCIMIENTO» DEL CONGRESO Diputados opositores y expertos en derechos humanos catalogaron, casi de inmediato, la acción del Ejecutivo de Nayib Bukele como un «desconocimiento» del Congreso y de «estado de excepción».

«Este es un estado de excepción disfrazado que no puede ser declarado bajo ninguna circunstancia por el Ejecutivo», señaló la diputada Patricia Valdivieso, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Añadió que se está «violentando» la Constitución y la «separación de poderes que nos hace una República». David Morales, ex procurador de derechos humanos, señaló desde sus redes sociales que «uno de los objetivos de hoy parece ser desconocer la @AsambleaSV».

Un grupo de organizaciones humanitarias aseguraron mediante un comunicado de prensa que la medida del Gobierno es «nula» y llamaron a la Fiscalía a promover una investigación contra los funcionarios del Ejecutivo por la supuesta «alteración del orden constitucional».

A las críticas se sumó el director ejecutivo para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, con quien mantiene una tensa relación Bukele. «Que haría un autócrata si el Congreso no le aprueba una ley? Dictaría un decreto. Eso acaba de hacer el joven caudillo salvadoreño (@nayibbukele) con el estado de emergencia.