Bajo el chaparrón

enero 23, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS

En una sesión relámpago, el Congreso Nacional eligió este martes su junta directiva en propiedad, reeligiendo por simple mayoría al diputado Mauricio Oliva, actual presidente, para un segundo mandato al frente del Poder Legislativo. El tiempo requerido fue el necesario para que el diputado olanchano Reinaldo Sánchez propusiera la nómina de directivos que tuvo el respaldo de los 61 diputados del Partido Nacional, más los 4 diputados de Alianza Patriótica y los diputados de UD y Democracia Cristiana. Bajo un chaparrón de pitos y gritos de los diputados de LIBRE y PINU, el presidente del Congreso abrió y cerró la sesión en el momento en que los directivos fueron juramentados.



No se esperaba otra cosa de los diputados de LIBRE y su pequeña comparsa del PINU, sabiendo que los gajes van con el oficio, y ya lo sabemos, estos dos partidos unidos en medio de una diferencia abismal de tamaño, se bastan para armar el relajo como el diablo manda. Lo importante es que, el ruido de los gritos y los pitos no tuvieron la fuerza para interrumpir el ciclo legislativo que manda elegir la nueva junta directiva a estas alturas.

La reelección del diputado presidente Mauricio Oliva no sorprendió ni extrañó, porque el experto parlamentario cholutecano demostró ser todo un mariscal en el hemiciclo, imponiéndose con talento y habilidad a las diversas acometidas de los diputados de LIBRE, cuando las sesiones se acaloraron, llegando a instantes verdaderamente insoportables que el presidente del parlamento Mauricio Oliva pudo controlar, llamando a la razón, aunque no menos cierto es que pedirles el uso de la razón a los diputados de LIBRE es como pedirle peras al almendro.

Esta sesión no fue tan dura para don Mauricio Oliva como la de años anteriores, por lo menos esta vez los más liosos de LIBRE no tuvieron la osadía de encaramarse en la tarima superior asignada a la junta directiva, en donde un diputado de LIBRE, en un estallido al estilo de los simios se trepó hasta la mesa principal de los directivos dañando la campana con que el presidente llama al orden o abre la sesión.

Reelegir al actual presidente del parlamento Mauricio Oliva fue lo más acertado para garantizar la gobernabilidad del Congreso, porque en todo este período anterior, el diputado Oliva tuvo un ejercicio sin descanso, solucionando los problemas que surgen en el parlamento, en donde se abordan muchísimos asuntos que buscan hacerle más fácil la vida a los hondureños, por un lado, y donde hay una escalera de sube y baja cuando se legisla para que Honduras siga su marcha, porque en el Congreso Nacional hay que afrontar tantas decisiones que inciden en la buena marcha de Honduras.

Con este paso el proceso democrático continúa su marcha, restando solo la toma de posesión de JOH para iniciar el sábado su segundo y último período de gobierno, en el que su mayor reto es enfrentar la crítica situación económica para buscar desde un principio, sin perder un solo día, la fórmula del crecimiento nacional que para muchos sería “el milagro hondureño” para lo cual debe estimular las columnas del sistema financiero que son un soporte básico para el desarrollo del país.

Ya se sabe de antemano que el gobierno de JOH no contará con LIBRE ni PINU, quedando por ver cuál será el comportamiento del PL, si es que su dirigencia decide esconderse en las alfombras para no dar la cara en los asuntos de país, o si la bancada dirigida por Elvin Santos se resuelve a actuar por su cuenta y asumir la cuota de responsabilidad que miles de hondureños pusieron sobre sus espaldas, mandándolos al Congreso Nacional, no a defender sus pequeños intereses, mucho menos que se queden en el descansillo de sus butacas viendo su aparato telefónico, sino a contribuir arreglar los problemas de la nación.

En este período del Congreso Nacional, le toca al PN con el apoyo de los seis diputados aliados, enfrentar las fuerzas políticas populistas de LIBRE y PINU, caracterizadas por sus rabiosas pulsiones antisistema que tratan de liquidar el sistema democrático hondureño. Si el PL a través de sus diputados decidiera quedarse de espectador, o sumarse a la desazón populista de LIBRE y PINU, pasaría a la inmortalidad por firmar su acta de defunción, al dejarse absorber por Mel Zelaya, que no ha ocultado su interés por quedarse con toda la membresía del liberalismo para sumarla a LIBRE.

Si esto último llegara a pasar, será por la mala cabeza de la dirigencia del PL. Pero esperamos que no sea así por el bien de la democracia hondureña que necesita al PL para fortalecerse. Les recordamos a estos dirigentes de nuevo cuño el dicho de Churchill: “ni el éxito es definitivo ni el fracaso es fatal, lo que cuenta es el valor para continuar”. Los dirigentes liberales deben tener en cuenta, y citando siempre a Churchill, que el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso, pero sin desesperarse, y sin perder la cabeza. Es una teoría muy recomendable para los actuales dirigentes liberales.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 23 de enero de 2018.

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