Avión solar: Rápido ascenso y descenso afectó a las baterías

julio 16, 2015

Los pilotos de un avión impulsado por energía solar ahora varado en tierra dijeron que pusieron demasiada presión sobre las baterías de su aeronave al salir de Japón para un viaje record de cinco días hasta Hawai.
Los comandantes descubrieron entonces que habían puesto demasiado aislamiento alrededor de las baterías como para que pudiesen refrigerarse adecuadamente durante su vuelo surcando el cielo tropical.
El equipo decidió que el avión quedaría en tierra en Hawai mientras se sustituyen las baterías, que quedaron dañadas por el sobrecalentamiento. Los pilotos esperan retomar su viaje alrededor del mundo en abril.
Andre Borschberg, que pilotaba la aeronave monoplaza en la etapa entre Japón y Hawai, dijo que tuvo que realizar un ascenso muy pronunciado y luego un fuerte descenso tras el despegue en Nagoya para cumplir con la normativa nipona.
«Por supuesto, esto puso mucha presión en las bacterias. Porque extraes mucha energía muy rápido, y la pones de vuelta mediante el generador solar», dijo Borschberg.
Las alas del Solar Impulse 2, que son más largas que las de un Boeing 747, están equipadas con 17.000 células solares que activan los propulsores y cargan las baterías.
El avión emplea la energía acumulada para viajar por la noche.El otro piloto, Bertrand Piccard, que se alterna con Borschberg en el manejo del avión, dijo que su equipo pensó que las baterías podrían refrigerarse, cosa que no ocurrió.
«Las baterías tenían demasiado aislamiento. Teníamos miedo de que fueran a estar demasiado frías. Y cometimos un error. Hicimos que estuvieran demasiado calientes», explicó Piccard.



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