Autos autónomos pueden ofrecer un sentido falso de seguridad

diciembre 10, 2015

Los autos nuevos que se manejan básicamente por sí solos, capaces de frenar y de mantener la dirección por su cuenta, pueden generar un sentido falso de seguridad en sus ocupantes e incluso ponerlos a dormir, lo que representa un serio riesgo ya que a veces los vehículos necesitan la intervención de un piloto.Irónicamente, una forma de mantener a la gente alerta es ofrecer distracciones que hoy son consideradas ilegales.
Esa fue la sorpresiva conclusión a que llegaron investigadores que estudiaron el tema usando a alumnos de la Universidad de Stanford y analizaron sus reacciones cuando el vehículo autónomo requería direcciones.
Fue uno de varios experimentos que se están realizando sobre la seguridad de los vehículos autónomos y sobre cómo traspasar el control del auto a una persona cuando su software y sus sensores se sienten desbordados. A medida que aparecen más autos que pueden mantener un carril y permanecer a cierta distancia del vehículo de adelante, el traspaso del control es un elemento clave.
Uno de los grandes atractivos de estos autos es que se eliminan las distracciones del conductor. Los vehículos, no obstante, requieren de un pasajero alerta para intervenir cuando sea necesario, y contar con uno puede no ser tan sencillo en vista de que no tiene que hacer nada la mayor parte del tiempo.
El experimento de Stanford indicó que una forma de que el ocupante del asiento del conductor se mantenga alerta es leyendo o viendo una película.
De los 48 estudiantes que fueron colocados en el asiento del conductor, con la misión de asegurarse de que todo marchaba bien, a 13 les dio sueño en el camino. Solo tres de los que vieron videos o leyeron algo en tabletas sintieron sueño. Ambas actividades están totalmente prohibidas en la actualidad.
Era importante mantenerse alerta porque los estudiantes debían intervenir ante situaciones simuladas en las que se cruzaba otro auto o un transeúnte.
Por ahora no hay consenso en torno a cómo debe llevarse a cabo el cambio de control. El estudio de Stanford plantea que ofrecer distracciones como videos o libros puede ayudar, mientras que varios fabricantes están produciendo vehículos con distintos niveles de autonomía que reducen la velocidad si detectan que una persona no presta atención al camino.Si bien las investigaciones continúan, pareciera que una persona necesita al menos cinco segundos para tomar el control… si es que no está metida totalmente en otra cosa.



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