Atrapados en el camino

septiembre 6, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los hondureños asistimos a un nuevo proceso electoral de autoridades del país, con la esperanza de que la elección transcurra dentro de la mayor normalidad posible, entendiendo esta situación como el deseo de que el escándalo pierda protagonismo para dar paso al debate de los planteamientos de los asuntos importantes a que están obligados los políticos. Los candidatos hasta ahora no han expuesto sus planes de gobierno, por lo menos no en forma seria como deben hacerlo, por lo que los electores, que han evolucionado a estas alturas, no tienen conocimiento de las propuestas de gobierno de los candidatos.



La candidata del Partido Libertad y Refundación LIBRE, Xiomara Castro, presentó el fin de semana lo que ella llamó “Plan de Gobierno de LIBRE”, que es el prototipo del arcaísmo político, porque lo que Xiomara Castro llama «plan de gobierno» es la misma monserga de Mel Zelaya desde que se acogió al hospedaje que le brindó el PL, antes de aparecer con su propio partido. En LIBRE no tienen la remota idea de lo que es un plan de gobierno, lo que recoge el planteamiento de Xiomara Castro es un manojo de soluciones obsoletas que maneja el «Socialismo del Siglo XXI», con un contenido fastidioso y cansón que no busca la felicidad de los hondureños, sino la conquista del poder a perpetuidad como lo han hecho otros partidos socialistas del continente y del mundo.

Nada de lo que dijo la candidata de LIBRE en su propuesta responde a las verdaderas necesidades y aspiraciones del pueblo hondureño, por el contrario, todo el contenido de la monserga es el mismo discurso que emplean los socialistas en todo el mundo. Es lo mismo que dijo Fidel Castro durante 60 años en Cuba, lo que repetía el ‘Ché’ Guevara, lo que dijo Salvador Allende en Chile, el disco rayado de Lula Da Silva en Brasil, y el discurso favorito de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, y que vergonzosamente, ha sido copiado por Daniel Ortega en Nicaragua. Con tan malos espejos a nuestro alrededor, ya no es posible que los hondureños se dejen embaucar con los cantos del socialismo desfasado, con discursos que solo reflejan el atraso de un socialismo anquilosado que ha sido superado por otro tipo de mensajes acordes con las necesidades del mundo actual.

Con este discurso LIBRE demuestra que se quedó atrapado en el camino, agazapado, esperando que fracasen los nacionalistas, los liberales y Salvador Nasralla, queda en solitario, sin posibilidad de acudir a una alianza para robustecerse, apelando nada más al recurso del miedo que ya no le funciona, porque los hondureños aprendimos desde el 2009 que la búsqueda del poder como la propone Mel Zelaya no es distinta a la de Cuba, a la de Venezuela, y Nicaragua, donde quedó demostrado que el objetivo político era perpetuarse en el poder. Que la candidata de LIBRE siga con la tesis de una Asamblea Nacional Constituyente para refundar a Honduras es el mismo argumento con el que ya fracasó varias veces. Por lo tanto, la lógica de la inercia indica que con el mismo método político, LIBRE seguirá obteniendo los mismos resultados.

El arcaísmo de la política es eso, incurrir en el error de aferrarse a los mismos argumentos y métodos, creyendo que en algún momento la gente se cansará de los otros partidos, y que por el efecto de rechazo a la rutina, se lanzarán a los brazos de LIBRE, lo cual solo es un sueño, porque en los otros partidos hay renovaciones internas al surgir nuevos aspirantes que tienen ideas diferentes dentro de su mismo partido. En el nacionalismo la aparición de Tito Asfura, un político que no parece político, es una brisa fresca. En los liberales, Yani Rosenthal con su condición de víctima, está reviviendo al liberalismo, y Salvador Nasralla, quiérase que no, con su estilo de hacer política tiene un respaldo considerable.

El único de los partidos tradicionales, porque LIBRE con el estilo de Mel Zelaya es tan tradicional como los demás, es el partido de la candidata Xiomara Castro, que lejos de crecer, disminuye, como sucedió en las últimas semanas, con la fuga de figuras importantes que en plena campaña abandonaron LIBRE para adherirse al partido de Salvador Nasralla. Si con estos golpes, Mel Zelaya y sus voceros no son capaces de ver su realidad, LIBRE queda como un partido tan arcaico que sus dirigentes son tan ciegos que no se dan cuenta que se quedaron atrapados en el camino.

LIBRE es el prototipo del arcaísmo en la política. Los liberales que aún permanecen en LIBRE, en algún momento se van a cansar de andar extraviados y decidirán volver al partido que parece que ha vuelto por sus fueros políticos.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 6 de septiembre 2021.

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