Amar y respetar la justicia

septiembre 23, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La justicia es la expresión majestuosa de la ley a través de la sentencia de los jueces, en este sentido la justicia es el lenguaje con que hablan los jueces y magistrados, por lo que un profesional del Derecho que está al frente de un tribunal debe guardar toda la prudencia y responsabilidad cuando se pronuncia en una resolución. Los jueces deben pasar desapercibidos, por eso cuando los medios de opinión pública se instalan en los tribunales para conocer los pormenores de una sentencia no son los jueces los que salen a dar los detalles del juicio, sino los voceros que por lo general han sido reporteros de oficio, con la suficiente experiencia y conocimiento de los procesos judiciales.



Hay momentos en que la ciudadanía se aturde, cuando desde instancias que no son propiamente tribunales, sino coadyuvantes de la justicia, como la MACCIH y ONG de la sociedad civil, se emiten afirmaciones que resultan ser auténticas barbaridades. Cuando estaba al frente de la MACCIH el peruano Juan Jiménez Mayor, su comportamiento era el de un dechado impoluto, que nos quería hacer creer que su intención era legarnos a los hondureños una justicia cristalina, mucho más que el agua pura de una vertiente. Pero al regresar a su país, actuando como peruano, ha pedido que a su antiguo jefe el ex presidente Ollanta Humalla, acusado de corrupción por recibir soborno de la firma brasileña Odebrecht, se le permita defenderse en libertad.

Esa no era su posición en Honduras, donde le miramos actuar como un verdadero quebrantahuesos, inflexible en la aplicación de la ley, que no permitía la mínima concesión para los indiciados de participar en hechos escandalosos como los del Seguro Social. Y no nos parecía mal su actitud, porque el organismo que presidía fue diseñado para combatir la corrupción y la impunidad. Sin embargo, de regreso a su realidad peruana, Jiménez Mayor se bate en favor de su ex jefe el ex presidente Ollanta Humala, pidiendo que se le permita defenderse en libertad.

Estos son los extraños de estos personajes que nos confunden, por lo que nos hacemos la eterna pregunta: ¿es que acaso la justicia peruana es distinta a la hondureña? ¿Es que los funcionarios peruano tienen los privilegios que no deben tener los funcionarios hondureños? En materia justicia no hay un doble rasero, solo hay uno, que es el que mide a todos por igual, aquí, en Peru y en la Conchinchina. Aquí, según una nota periodística publicada en diario La Tribuna la semana pasada, al ex ministro Miguel Pastor lo declararon absuelto de dos cargos, pero los jueces no le permitieron defenderse en libertad. Si comparamos los dos escenarios, el Honduras y el de Perú, en este último país Jiménez Mayor, ex coordinador de la MACCIH, pide que al ex presidente Ollanta Humalla lo dejen en libertad para defenderse de los cargos. Pero aquí pedía cárcel para todos los señalados por la MACCIH.

Surge la infaltable interrogante, acerca de quién puede juzgar a los fiscales, jueces y coadyudantes, cuando usan un criterio muy particular, que trasciende la justicia para llegar a lo que ellos consideran que es lo justo. Se da la situación en que la opinión pública quiere saber ¿quién vigila al vigilante? En el caso del ex ministro Miguel Pastor, que según lo que trascendió en los medios, el tribunal lo absolvió en dos cargos, pero los jueces lo dejaron en prisión preventiva, ¿acaso no procedía que le permitieran establecer su defensa en libertad?

No hace falta ser un gran experto en la materia para observar lo raro de estos comportamientos judiciales de ciertos jueces. Basta aplicar el sentido común, ¿si a un imputado lo absuelven en dos cargos no debería haber una indulgencia del tribunal para que se le permita defenderse de los otros cargos en libertad? Los ciudadanos y la opinión pública hondureña a veces quedamos perplejos ante la actuación judicial en ciertos casos, porque pareciera que hay interés en actuar en una sola dirección y en contra de los ex funcionarios de determinado gobierno.

En otro gobierno anterior, no se presentó el presupuesto nacional durante dos años, y hay una serie de implicaciones irregulares que le ocasionaron graves perjuicios a la economía hondureña, que nos pusieron en la denuncia internacional de parte del embajador Charles Ford, y sobre esto los fiscales de la UFECIC han demostrado una piadosa inacción que mueve a sospecha. Por lo cual es curioso lo diligente que son los fiscales de la UFECIC, los del CNA y demás operadores, para unos casos, y la parsimonia con que actúan en los que les mencionamos.

Resulta trascendental que quienes investigan para juzgar y llevar a los ex funcionarios a la cárcel, amen y respeten la justicia y no la desprecien cuando se hacen los locos con los ex funcionarios de otro gobierno.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 23 de septiembre de 2019.