Amapala a la vista

mayo 12, 2017

Tegucigalpa, Honduras.

Si nos atenemos a las últimas noticias que publica nuestro colega Diario La Prensa, como diría un buen contralmirante al avizorar tierra firme, podemos decir con el alborozo que el caso amerita: Amapala a la vista!



El periódico dice que el puerto de Amapala será la primera ciudad modelo, que los coreanos del sur tienen listo el estudio de factibilidad y a finales de este mes se lo entregarán al mandatario hondureño.

Además, dice la nota del diario que el Presidente Hernández adelantó que vienen “grandes noticias “ para el sur. El designado especial para las zonas especiales de desarrollo, Gral. René Osorio Canales ha reiterado que el estudio del puerto de Amapala está listo, lo cual constituye el inicio del acariciado proyecto que es la construcción del megapuerto en Amapala, Isla del Tigre.

Aunque todo gran proyecto amerita tiempo de reflexión, sobre Amapala y el desarrollo de la zona sur hemos tenido abundante tiempo para pensar en torno a las bondades naturales que hemos estado desperdiciando por la falta de capacidad para tomar una decisión que debieron haber tomado las autoridades desde hace mucho tiempo, porque el desarrollo final de nuestro país viene de la zona sur donde tenemos las mejores condiciones para que Honduras se convierta en la segunda salida del Pacífico al Atlántico, que habrá de convertirnos en un centro de atracción comercial por los próximos decenios.

Honduras tiene que dar el gran paso hacia el desarrollo como país, no es bueno posponer una decisión de grandes dimensiones como es unir Amapala con tierra firme a través de un puente de 2.8 kilómetros, porque esta es una obra que tendrá repercusiones extraordinarias, en que hace años los países asiáticos ansían acortar la ruta desde aquel continente hacia la costa Este de EEUU, donde están las grandes ciudades que constituyen el mercado con el mayor poder adquisitivo del planeta.

Los países asiáticos son eminencias comerciales, todo su desarrollo estriba en el comercio, y lo que buscan, como lo vienen haciendo desde hace siglos, es encontrar rutas que acorten las distancias para trasladar su comercio en la forma más económica posible. Y son las rutas marítimas las más rentables para hacer comercio en gran escala, existiendo hasta ahora el Canal de Panamá como única salida del Pacífico al Atlántico.

China y Japón han venido analizando nuevas posibilidades para encontrar una salida alterna al canal de panamá, que por momentos ralentiza el transporte, por inconvenientes insuperables de carácter geográfico.

Los asiáticos han urgido a los países centroamericanos, dadas sus extensiones estrechas que facilitan la construcción de la nueva salida del Pacífico al Atlántico, a que se interesen por contribuir a este segundo paso del Pacifico al Atlántico, siendo este acicate lo que ha motivado a los nicaragüenses a hablar de un canal interoceánico, que requiere una inversión superior a los 55 mil millones de dólares.

Una suma así, estratosférica, no es fácil de obtener, y quien la proponga es un aventurero que juega a cualquier cosa menos a hacer posible la obra. El cacareado canal que un empresario chino ofreció a Daniel Ortega en Nicaragua, se ha esfumado y al día de hoy no existe ningún indicio de que esa obra podría ser realidad.

En cambio Honduras tiene las condiciones de otra forma, que consiste en unir a Amapala con tierra firme por un puente de apenas dos kilómetros 800 metros de extensión. Contando con el canal seco que parte desde Comayagua hasta Goascorán, solo queda un tramo de unos 45 kilómetros para conectarse a Amapala, una vez que este puerto esté unido por un puente a tierra firme.

Honduras tiene las condiciones para construir la segunda salida del Pacífico al Atlántico, solo es cuestión de unir Amapala a tierra firme y dotar al puerto amapalino de un puerto con condiciones de primera calidad y Honduras se convertirá en el punto de atracción del comercio asiático que pretende llegar en el menor tiempo y a más bajo precio a las ciudades de la costa Este de EEUU.

Las escasas voces que desalientan este proyecto dicen que no es cierto que Amapala tenga las aguas profundas que se requieren para la navegación comercial, pero los estudios que realizan los expertos en la materia dicen todo lo contrario.

Estos criterios son los que deben estimular al gobierno a no postergar una decisión histórica, que determinará el desarrollo general del país una vez convertida Honduras en la nueva ruta del comercio entre los países Asiáticos y la costa este de EEUU.

El gobierno de JOH no debe dilatar más esta decisión que es de carácter fundamental, y así como ha sido, enérgico en las otras grandes decisiones sobre temas sociales, también lo debe ser en esta decisión que es vital para el desarrollo económico de nuestro país.

Porque el despegue de la zona sur que comienza uniendo Amapala a tierra firme, es el detonante positivo para lograr la explosión económica que necesita nuestro país para emerger al desarrollo general. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 12 de mayo de 2017.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *