Alharacas electorales

julio 23, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

No parece mentira, más bien es una realidad, cada elección que se celebra en Honduras para votar por un gobierno nuevo, por diputados y alcaldes, es una repetición como si fuera calcada de las anteriores. Los mismos escenarios, las mismas diatribas, las mismas mentiras, embuste tras embuste, fracaso tras fracaso y encubrimiento tras encubrimiento. Es la misma alharaca en cada elección, y desde hace 15 años vemos las mismas payasadas de los mismos personajes. Es la misma historia que solo cambia por la aparición de uno que otro sujeto nuevo, por lo que si hubiera sido posible que durmiéramos durante todo ese tiempo, y despertáramos el día de la elección, hubiéramos creído que nada ha cambiado en Honduras.



Para desdicha del país esta es la realidad, la clase política hondureña se resiste a cambiar de conducta, de manera especial aquellos líderes de los partidos que posiblemente solo han avanzado en la capacidad de retorcer políticamente los estamentos legales, queriendo encontrar interpretaciones equivalentes que no existen. Hay cosas que por elementales son sencillas, para el caso, de todas las elecciones, desde 1980 hasta hoy, recordamos que en el máximo organismo electoral, llámese tribu, antes y después del evento electoral. Esta vez, en el CNE hay tres concejales, pero entre ellos se nombra un Presidente, rotado por períodos, que es a quien corresponde ser el vocero de toda la actividad que se suscita en el período electoral.

El alegato, porque no hay justificación para que sea un reclamo, planteado por las dos concejales del CNE, no tiene razón de ser cuando se quejan que el concejal Kevin Aguirre pretende arrogarse la vocería oficial del CNE el día de las elecciones. Pero esto siempre ha sido así, el primer turno en la presidencia lo desempeñó doña Rixi Moncada, en las elecciones primarias de marzo la concejal representante del PL, Ana Paola Hall, era la vocera oficial del CNE. Por turno, hoy le corresponde la Presidencia al concejal Kevin Aguirre, quien actuará como vocero del organismo para anunciar los resultados oficiales del 28 de noviembre. Las protestas de las concejales reclamando que se les quiere poner un bozal el día de las elecciones no tienen sentido. Es un alegato frívolo porque no hay ninguna intención de monopolizar el suministro de información, todo es cuestión de turno, y el turno en las elecciones generales le corresponde al concejal Kevin Aguirre del PN.

Donde vemos un temor irracional es en retrasar la publicación de las encuestas de salida que hacemos en las transmisiones de las empresas televisoras, que no constituyen ningún resultado oficial, pero que actúan como una válvula importante porque le dan al público una idea de cuál es el resultado de la elección. Lo más grave que puede haber en un evento electoral es que la gente se vaya a dormir sin tener una idea precisa de quién ha ganado la elección. No se trata de ofrecer una tendencia, las tendencias se conocen en la medida que se desarrolla el escrutinio oficial, las encuestas de salida realizadas por encuestadoras privadas a boca de urna, recogen de los electores una declaración confidencial de cómo y por quien han ejercido el sufragio. Dependiendo si los encuestadores han sido adiestrados en forma debida para hacer la entrevista a boca de urna a los electores, el medio que transmite la encuesta se prestigia o se desprestigia. Su ganancia es obtener el crédito del público en el momento que el organismo electoral ofrece los datos oficiales y mostrar la concordancia con la encuesta de salida. Así sucede con las encuestas en EEUU, país donde las encuestas de salida se conocen minutos después de terminada la elección. El público ha podido verlo en las grandes cadenas televisoras de EEUU en las últimas elecciones, según sea su preferencia, de manera que cuando los ciudadanos americanos se van a dormir ya tienen una idea de quien o quienes han ganado las elecciones, gracias al servicio de las encuestas de salida.

La discusión debe ser crucial cuando existiera la intencionalidad de adulterar hechos y situaciones, pero en asuntos sencillos como es distinguir que el liderazgo de actuación y de ser portavoz del organismo le corresponde a quien ejerza la presidencia del CNE, no debe ser motivo de confrontación, porque desde un principio se sortearon los turnos entre los tres concejales. En este sentido no vemos por donde se quiera escamotear a las dos concejales, ellas ya desempeñaron el liderazgo cuando les correspondió el turno de ocupar la Presidencia del CNE, momento en que cumplieron la obligación de actuar como voceras del organismo.

El día de las elecciones compete a las dos concejales que el concejal Kevin Aguirre no oculte cualquier información que sea oficial y que es imperativo hacerla del conocimiento público. Pero deben ceñirse al protocolo interno del CNE, es decir, en las sesiones oficiales y esperar que el Presidente en funciones cumpla a cabalidad con su obligación. Lo que sería un desastre es que, los tres concejales, la noche del escrutinio estuvieran cada cual por su lado despotricando en función de los intereses de su respectivo partido, confundiendo a la población, porque no deben olvidar, ninguno de los tres concejales, que al asumir el cargo juraron desempeñarlo en función del Estado y del pueblo hondureño y no de un partido político.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 23 de julio 2021.

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