Honduras: El aborto ¿es polémico o político?

abril 25, 2017

Tanto descalifica esa campaña de terror con imágenes de fetos mutilados como las impúdicas exageraciones de violencia sexual.

Tegucigalpa, Honduras

Estamos metidos hasta el cuello en el debate sobre la despenalización parcial del aborto y rápido surge la teoría de que se trata de una estrategia de desviación de otros asuntos pendientes de solución y allí salta enseguida el conflicto político.

El aborto se convierte entonces en argumento que si se es conservador hay que rechazar y si se es de izquierdas, hay que respaldar. Tonto pero real, porque en el aborto ni siquiera vale decir que se está en favor o en contra, no se trata de eso.



Hay sobre todo un despliegue de talento retórico digno de mejor causa, pero fundamentalmente se busca aprobar o improbar un articulado en el nuevo Código Penal que despenaliza el aborto por tres causas: El peligro evidente de la vida de la madre en el alumbramiento, la imposibilidad de la supervivencia del producto y el embarazo como resultado de un ultraje sexual.

Mire también: Estancada despenalización del aborto en el Congreso Nacional

Hay un tema de desigualdad en todo esto, evidentemente los hombres no quedan embarazados y eso es así por naturaleza, de modo que no puede pedir a la ley que resuelva esta injusticia manifiesta.

Moral y religión

Por otra parte, la discusión conlleva también argumentos morales y religiosos, lo que en nada contribuye a identificar terreno común entre los participantes.

De igual manera, hay que mostrar un mínimo de respeto por los involucrados y tanto los de a favor como los en contra tienen que reducir sus posiciones a los valores que siempre hemos exhibido como sociedad.

Tanto descalifica esa campaña de terror con imágenes de fetos mutilados como las impúdicas exageraciones de violencia sexual.

Mire también: Centro de Derechos de Mujeres solicita despenalizar el aborto

Honduras exhibe la tasa de natalidad más alta entre adolescentes de toda la región Centroamericana, y es todavía mayor si segmentamos la estadística a solo las jóvenes de clases pobres.

Una iniciativa alternativa de respaldo a las jóvenes madres, la flexibilización de los trámites de adopción y la educación sexual en las escuelas y colegios podrían ser parte de la táctica de ataque a la raíz del problema.

El embarazo adolescente, principal fuente de abortos, no es un problema de salud reproductiva, es un problema social, el aborto es un tema político porque supone el respeto a derechos individuales y la redistribución del poder en la sociedad.

La Convención sobre Población y Desarrollo de las Naciones Unidas reunida en El Cairo en 1,994 dictó, “de importancia fundamental para este nuevo criterio es fomentar la autonomía de la mujer y ofrecerle mayor cantidad de opciones mediante un mejor acceso a servicios de educación y salud, la promoción de los conocimientos prácticos y el aumento del empleo”.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *